Madre húngara se reencuentra con sus hijos

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CAPITÁN MIRANDA, Itapúa. Luego de nueve años de no saber el paradero de sus hijos, una madre húngara se reencontró con ellos bajo estrictas medidas de privacidad para evitar la exposición de los mismos.

En medio de un clima tenso, marcado por la emoción y el temor al rechazo y con lágrimas en los ojos, Gyöngyi Pajor (46) pudo tocar y abrazar a sus hijos, una joven de 17 años y un niño de 13, casi una década después, desde que abandonaron Austria en compañía de su padre, Johann Ehmann, en el año 2004.

La reunión se realizó en medio de estrictas medidas para garantizar la privacidad de los niños en el interior del despacho de la intendencia municipal.

Precisamente el intendente, Basilio Gura, fue la pieza clave que posibilitó el encuentro de la madre con sus hijos, debido a que tiene la confianza de la familia de los jóvenes.

Los testigos más cercanos del encuentro fueron precisamente el anfitrión, Basilio Gura, el cura párroco de Capitán Miranda, Isidro Cabral, la última pareja de Ehmann, Lucía Fernández (32), la Defensora Pública, Carolina Lugo, el cónsul de Austria en Buenos Aires, concurrente para Paraguay, Stefan Schattovich, y una psicóloga de la Defensoría Pública.

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No pudimos hablar con la madre, quien se negó enfáticamente a conversar pese a la insistencia de periodistas de este diario y de un reportero húngaro, Márton Hardy, enviado del periódico LatimoPORT, de Hungría, país donde tuvo mucha repercusión el caso de una madre húngara en busca de sus hijos.

Algunos detalles que trascendieron del encuentro dan cuenta que el mismo se desarrolló con mucha tensión y frialdad, inicialmente, pero que el clima se fue distendiendo a medida que avanzaron en el diálogo.

Por uno de los testigos, el intendente Gura, se pudo saber que el encuentro se realizó en un clima de mucha emoción, particularmente de la madre, quien con lágrimas en los ojos pudo tocar y abrazar a sus hijos después de tanto tiempo.

Según refirió la mujer a los testigos del encuentro, todos estos años buscó a sus hijos en los países de los alrededores de Austria, pero jamás imaginó que estarían en Paraguay.

Dijo que sólo quería recuperar el cariño de sus hijos, y se comprometió ante nosotros que no iniciaría ninguna acción con el objetivo de lograr la restitución por la fuerza, y que respetaría la voluntad de sus hijos. Agradeció a la madrastra de los niños por haberlos cuidado, relató el intendente municipal.

La historia de los adolescentes austriacos tomó repercusión internacional cuando, a través de las redes sociales, se supo en Europa de la muerte de su padre, Johann Ehmann, ocurrida el 28 de septiembre pasado.

El hombre, de 60 años, había sufrido un accidente de moto y murió luego de convalecer por casi dos meses en una sala de internación del hospital de Emergencias Médicas, en Asunción.

Según trascendió, Ehmann habría abandonado su país en compañía de sus hijos, en el año 2004, sin el conocimiento de la madre, de quien estaba divorciado luego de un proceso por violencia doméstica.

Llegó a Sudamérica primeramente a Uruguay, de ahí pasó a la Argentina, y luego ingresó a Paraguay. Vivió un tiempo en la Colonia Independencia, (cerca de Villarrica), y de ahí pasó a Itapúa, donde vivió por algunos años en Colonias Unidas. Finalmente se afincó en Capitán Miranda, donde vivió los últimos cuatro años, dedicado a tareas de programación de computadoras, reparación de equipos electrónicos y electrodomésticos, entre otros.

Ehmann volvió a formar pareja con Lucía Fernández (32), con quien tuvo un hijo, un niño que ahora tiene un año y tres meses. Llevaba una vida tranquila, era muy apreciado en el vecindario, donde siempre participaba de las actividades de la comunidad. Los niños estudian en un colegio del lugar, donde, según su directora, se destacan por ser gentiles, educados y muy capaces.

La situación legal de los mismos, respecto a su permanencia en el Paraguay, es que en estos momentos están sin documentación alguna, pues el pasaporte del padre, donde estaban consignados, expiró en el año 2010.

Sobre este punto, trascendió que el cónsul austriaco, Schattovich, comprometió su gestión para el trámite de los pasaportes austriacos a la brevedad posible.

Los nombres de la joven y el niño son mantenidos en reserva para salvaguardar su identidad.