Los festejos por el Día del Niño tienen lugar en la fecha con coloridos globos, dulces, chocolatadas, música infantil, globos locos y payasos. Esta conmemoración proviene de un hecho -por el contrario- muy triste, una de la más crueles batallas en la historia. El día en que niños casi sin armas y sin formación militar junto a algunas de sus madres intentaron resistir ante un ejército de hombres que al menos los quintuplicaba.
La fecha fue establecida por el Ejecutivo para rememorar la batalla de Acosta Ñu durante la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870). En esa batalla se alistaron para enfrentar al ejército invasor miles de niños paraguayos junto a unas pocas personas mayores de edad.
En esos días, el Mcal. Francisco Solano López ya se encontraba en la zona de Caraguatay en plena retirada para el norte del país cuando se produjo esta batalla en el departamento de Cordillera. El ejército invasor ya ocupaba Asunción y otras ciudades iban quedando despobladas.
Unos 3.500 niños harapientos intentaron hacer resistencia a las tropas brasileñas comandadas por el Conde d'Eu y compuestas por 20.000 hombres. La desigual batalla culminó en una masacre. Una vez que la misma acabó el comandante brasileño, ordenó prenderle fuego a todo el campo de batalla donde aún se encontraban heridos y sus familiares asistiéndolos.
