El establecimiento se encuentra en la compañía Coratei, distante a unos 11 kilómetro de la zona urbana ayolense.El hotel ofrece la oportunidad de meditar y descansar en contacto directo con la naturaleza sin dejar de lado todo el confort para satisfacer al más exigente visitante que opta por el turismo interno para pasar la Semana Santa.
Quienes llegan al lugar podrán optar por alojarse en las cómodas habitaciones del hotel o utilizar las cabañas totalmente equipadas (cocina, sala, almuerzo o cena aire acondicionado y camas individuales) para que el huésped se sienta como en su casa.
A pocos metros de los pabellones se encuentra una moderna piscina de donde se puede observar la presencia de animales exóticos como ñandú, tucanes, papagayos, tortugas entre otros.
