En diciembre de 2024 se firmó el Acuerdo Comercial de Mercosur con la Unión Europea negociado durante más de 25 años; en septiembre de 2025 la Comisión Europea aprobó el acuerdo, y finalmente se espera que al menos 15 de los 27 países miembros de la UE aprueben formalmente, para así dar paso a la zona de libre comercio de más de 700 millones de consumidores, considerada una de las más grandes del mundo.
Para Paraguay, un actor con creciente potencial en la industria de la confección, esta propuesta para la producción textil, aún en debate y que se prevé entre en funcionamiento en 2030, se presenta como una doble moneda: una puerta de acceso privilegiado al mercado más exigente del mundo y, a la vez, un desafío logístico y de trazabilidad de gran envergadura.
Siendo el mercado europeo una oportunidad para el sector textil paraguayo, hasta ahora las exportaciones directas a la Unión Europea (UE) constituyen menos del 1% del total de ventas externas del rubro.
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La mayor parte del comercio se concentra en la región, principalmente Brasil y otros países sudamericanos, dejando a la UE como un destino reducido, pero con alto potencial de crecimiento y valor agregado.
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En conversación con ABC Negocios, Santiago Colombino, vicepresidente de la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP), dijo: “Aunque la participación en Europa es limitada, el sector textil genera empleo y desarrollo local, especialmente a través de la maquila y las pymes vinculadas a la cadena de valor”. De hecho, 50.000 personas forman parte de la fuerza laboral directa, y el sector representa aproximadamente el 7% del PIB manufacturero paraguayo.
Normas europeas elevan barrera, pero abren mercados premium
Indicó que, para ingresar al mercado europeo, los textiles deben cumplir estrictas regulaciones: el Reglamento (UE) N° 1007/2011 sobre denominación y etiquetado de fibras, las exigencias del REACH (sustancias químicas peligrosas), normas de seguridad y etiquetado de cuidado (ISO/EN), y, en muchos casos, certificaciones voluntarias que avalan sostenibilidad y trazabilidad, como GOTS (70% fibras orgánicas) y OEKO-TEX (libre de químicos nocivos).
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Exportaciones a Europa estables: sin incremento sostenido en cinco años
Colombino sostiene que, en los últimos cinco años, las exportaciones textiles paraguayas a la UE no han mostrado incrementos significativos. El comercio con el bloque está dominado por productos agrícolas y otras partidas, y las cifras reflejan fluctuaciones año a año sin un salto destacado en la cuota europea. Sin embargo, la diversificación de destinos sigue siendo estratégica: aporta ingresos y reduce la dependencia del mercado regional.
Al mismo tiempo, Paraguay enfrenta principalmente desafíos logísticos, de formación profesional, de transporte público, todos con un alto impacto en la ineficiencia en el área industrial.
Colombino explica que las certificaciones más valoradas por los compradores europeos son GOTS, OEKO-TEX / MADE IN GREEN, BSCI/SA8000, y normas de gestión como ISO 9001 e ISO 14001. Estas acreditaciones permiten a los productores paraguayos diferenciar sus productos, acceder a cadenas de retail y comercializadores europeos, y posicionarse en nichos sostenibles, éticos y de slow fashion.
Hernandarias y Ciudad del Este representan el 70% de la actividad
La producción textil de exportación en Paraguay se concentra principalmente en Hernandarias y Ciudad del Este, donde se generan empleos directos en manufactura y empleos indirectos en insumos y logística. Según Colombino, “sería muy bueno una política pública que zonifique áreas de excepción impositiva para desarrollar de manera ordenada y potenciar la generación de empleo en todo el país”.
La apertura europea y el Acuerdo UE-Mercosur, alcanzado recientemente, podrían reducir hasta 90% de los aranceles, facilitando el acceso de productos paraguayos al mercado europeo si se ratifica. Esto estimularía exportaciones y permitiría competir en nichos de mayor valor, aunque los beneficios concretos dependerán de la implementación efectiva y medidas complementarias como reglas de origen y salvaguardas.
Las empresas locales buscan competir mediante especialización en nichos como textiles orgánicos y moda ética, ofreciendo paquetes completos (full-package), mejorando control de calidad, certificaciones, diseño y branding, y reduciendo tiempos de entrega. Además, se integran en redes regionales para disminuir costos logísticos y aumentar competitividad frente a países con cadenas de producción más consolidadas.
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Potencial de crecimiento con valor agregado
El mercado europeo representa actualmente una fracción del comercio textil paraguayo, su atractivo está en la capacidad de generar mayor valor agregado, profesionalizar el sector y diversificar destinos.
La combinación de certificaciones, trazabilidad, diseño y acceso a nichos sostenibles constituye una llave para que Paraguay pueda abrir la puerta para aumentar la participación en un mercado tan exigente como el europeo.
Circularidad textil europea
El Plan de Economía Circular de la UE exigirá a partir del 2030 que cada prenda tenga una etiqueta digital con información sobre materiales, durabilidad, reparabilidad y huella de carbono, con el objetivo de frenar la moda rápida y fomentar decisiones de compra sostenibles.
Según el Informe de Brecha de Circularidad 2025 de Circle Economy, solo el 6,9% de los materiales se recicla y retorna a la economía global, frente al 9,1% de 2018, lo que indica un retroceso en circularidad.
La meta es alcanzar un 17% para 2032. Irlanda del Norte, Reino Unido y Suiza lideran la circularidad, con tasas de 7,9%, 7,5% y 6,9%, respectivamente. Por ejemplo, Irlanda del Norte recicla el 27% de sus residuos y presenta una huella material de 16,6 toneladas y de carbono de 9,1 toneladas per cápita.
