Las protagonistas del cambio

Detrás de cada empresaria o
profesional que alcanza un cargo de decisión hay también una serie de obstáculos que no siempre se ven en las estadísticas.
Según el estudio de género del Banco Mundial, Paraguay es líder en el ranking global de mujeres dueñas de empresas.

La mujer paraguaya gana más protagonismo en el mundo empresarial. Desde distintos sectores, dirigen empresas, generan empleo y promueven nuevas formas de hacer negocios.

Paraguay encabeza el ranking mundial de empresas con participación femenina en la propiedad; según estadísticas de género del Banco Mundial, el 63,4% de las empresas tiene al menos una mujer entre sus dueños, mientras a nivel global la cifra baja al 33,8%. Sin embargo, en el país solo el 19% de las mujeres lidera desde la alta gerencia. ABC Negocios conversó con varias de ellas.

Liz Grütter. Directora Casa Grütter

“El liderazgo femenino aporta innovación, visión estratégica y modelos de negocio más sostenibles. Las líderes empresariales son el reflejo de una cultura marcada por la familia, el trabajo y la resiliencia.

Muchas empresas del país surgieron como emprendimientos familiares donde el aprendizaje fue tanto académico como práctico. Mi padre fue una referencia clave en mi formación; de él aprendí que el trabajo se honra, que la palabra se cumple y que la cercanía con las personas es esencial para cualquier proyecto sostenible.La participación de las mujeres en cargos de decisión ha crecido de manera sostenida; no obstante, reconozco que aún persisten desafíos, dentro de directorios y espacios de máxima decisión”.

Liz
Liz Grütter

Laura Ramos. Presidenta del Club de Ejecutivos del Paraguay

“El liderazgo femenino es resultado de una combinación de cultura de esfuerzo, entornos familiares donde el trabajo y la responsabilidad fueron valores centrales, y una sociedad que impulsó a mujeres a desarrollar resiliencia y capacidad de adaptación. A este proceso se suma el cambio generacional marcado por mayor acceso a formación profesional, redes de liderazgo y espacios de visibilidad.

Si bien el avance es evidente y cada vez más mujeres ocupan cargos en directorios, gerencias y ámbitos de decisión, aún persisten desafíos. Según datos, solo el 19,1% de las empresas paraguayas tiene a una mujer en el máximo cargo de gestión.

En este escenario, las habilidades para liderar hoy son la visión estratégica, la adaptabilidad, la inteligencia emocional y la capacidad de construir equipos sólidos”.

Carolina Ramos
Laura Ramos

Carolina de Bestard. Directora de YOICA y Great Place to Work

“El liderazgo femenino tiene raíces históricas profundas vinculadas al rol de las mujeres en la reconstrucción y sostenimiento del Paraguay. Esa herencia forjó una identidad basada en la resiliencia, el trabajo y la responsabilidad, que hoy se refleja en el ámbito empresarial.

Varias líderes actuales crecieron observando a mujeres que administraban el hogar o emprendían para sostener a sus familias, lo que fortaleció habilidades como la autonomía y la toma de decisiones.

El mayor acceso a la educación en las últimas décadas impulsó el crecimiento del emprendimiento femenino; en Paraguay, siete de cada diez emprendedores son mujeres. Sin embargo, aún persisten brechas, solo el 19% de los cargos de alta gerencia están ocupados por mujeres. El desafío es acelerar el acceso del talento femenino a los espacios donde se toman decisiones”.

Carolina de Bestard
Carolina de Bestard

Noelia Villalba. Presidenta de la Cooperativa Universitaria

“El liderazgo femenino se caracteriza por la adaptabilidad, la organización y una mirada estratégica basada en innovación, manejo de datos y visión financiera.

Destaco el crecimiento sostenido de las mujeres en espacios de liderazgo dentro del sector empresarial y cooperativo, aunque aún existen desafíos para consolidar esa presencia.

Muchas líderes crecieron inspiradas por el ejemplo de madres y abuelas que sostenían el hogar y participaban activamente en la economía familiar, lo que forjó valores como la responsabilidad, la tenacidad y la búsqueda de la excelencia.

El mayor acceso a educación superior y a la especialización profesional ha permitido fortalecer redes de apoyo y ampliar oportunidades”.

Noelia Villalba
Noelia Villalba

Liz Ramírez. Directora de empresas y docente posgrado

“El liderazgo femenino aporta una visión colaborativa y estratégica que fortalece la innovación, mejora el clima laboral y promueve una agenda empresarial más sostenible.

La formación de la mujer líder en Paraguay está marcada por una historia de resiliencia y por la influencia de la empresa familiar, donde desarrollaron habilidades de organización, gestión y resolución de crisis.

El acceso a una formación académica, como doctorados, MBA y especializaciones, permitió que más mujeres pasen de la gerencia media a integrar directorios y consejos de administración en sectores públicos y privados.

Aún persisten desafíos como la escasa red de apoyo en los niveles más altos de liderazgo, la necesidad de profesionalizar los gobiernos corporativos y el equilibrio entre responsabilidades laborales y familiares”.

Liz Ramírez
Liz Ramírez

Blanca Ceuppens. Presidenta Granja Avícola La Blanca

“El liderazgo femenino está transformando el PIB de manera directa. No innovamos por moda, sino para optimizar, y esto se traduce en mejores procesos de bioseguridad, tecnología de punta y eficiencia energética.

La fórmula para sostener el crecimiento combina prudencia financiera, liderazgo empático y agilidad en la toma de decisiones frente a crisis. En la industria, el capital más valioso es la gente y las mujeres desarrollamos una escucha activa que fideliza al colaborador.

Mi formación comenzó en el seno de una empresa familiar. Crecí viendo a mis padres trabajar, la familia fue mi laboratorio: aprendí a negociar, administrar y proyectar. El rol de la mujer ha evolucionado: de soporte administrativo a liderazgo estratégico en los sectores industrial y agropecuario. El mayor desafío sigue siendo la conciliación laboral y familiar y la eliminación de sesgos de género en juntas directivas”.

Blanca Ceuppens
Blanca Ceuppens

Carina Daher. Cónsul en Los Ángeles

“La participación de la mujer en espacios de liderazgo en Paraguay es el resultado de una evolución social y cultural sostenida en el tiempo.

La familia paraguaya ha sido una verdadera escuela de resiliencia y responsabilidad, donde muchas mujeres crecieron aprendiendo el valor del trabajo, la administración del hogar y el compromiso con su entorno.

Esa base cultural, además de una mayor formación académica y al acceso progresivo a espacios profesionales permitieron que hoy existan mujeres con visión estratégica, disciplina y un fuerte sentido de propósito en distintos ámbitos de la vida pública y empresarial.

Cada vez más mujeres ocupan posiciones directivas, lideran gremios y participan en sectores estratégicos, pero aún persisten desafíos, como el acceso al financiamiento, mayor representación en directorios y la conciliación entre responsabilidades familiares y ejecutivas”.

Carina Daher
Carina Daher

Teresa Marlene Adorno Garayo. CEO de Agroganadera Karanday Poty

“El liderazgo femenino es, sobre todo, propósito. Combina inteligencia estratégica, emocional y formación constante, lo que permite innovar, generar empleo con enfoque social y promover el desarrollo sostenible, incluso en sectores tradicionalmente masculinos, como la ganadería. La autoridad se construye con resultados y cuando una mujer lidera, no solo mueve la economía: mueve generaciones.

En Paraguay, la mujer empresaria surge desde la resiliencia. La cultura paraguaya siempre exigió que la mujer sostuviera el hogar, incluso en los momentos más difíciles, formando una fortaleza que hoy se traduce en liderazgo empresarial. Mi formación familiar fue clave: aprendí que la dignidad está en hacer bien las cosas, aunque nadie aplauda.

A pesar de los avances, los desafíos pendientes siguen siendo el acceso equitativo al financiamiento, romper estereotipos y lograr mayor representación en directorios”.

Teresa Adorno Garayo
Teresa Adorno Garayo

Giselle Ramírez. CEO Más Money y directora Cámara Paraguaya Fintech

“El liderazgo femenino aporta miradas más colaborativas y orientadas al impacto social. La participación femenina en el liderazgo empresarial paraguayo muestra avances sostenidos, especialmente en sectores innovadores como tecnología y fintech. Sin embargo, persisten desafíos como el acceso al capital y la brecha en cargos de alta dirección.

Muchas mujeres líderes crecieron en entornos donde el trabajo, la resiliencia y la responsabilidad eran valores centrales dentro de la familia. Históricamente, la mujer paraguaya ha desarrollado habilidades de organización, gestión y mediación en el ámbito familiar.

En la actualidad, el mayor acceso a educación superior, a redes internacionales y a espacios de visibilidad ha permitido que se formen con estándares globales y asuman posiciones estratégicas”.

Giselle Ramírez
Giselle Ramírez

Gloria Ayala Person. Directora Cadiem Casa de Bolsa

“El liderazgo femenino aporta diversidad, fortalece la transparencia y mejora la calidad de las decisiones estratégicas. La participación femenina en el tejido empresarial paraguayo ha crecido de forma sostenida y este proceso está profundamente vinculado con la formación cultural y familiar de muchas mujeres del país.

Numerosas líderes actuales provienen de hogares donde el trabajo, la honestidad y el esfuerzo son valores centrales. Esa base cultural marca profundamente la forma en que una mujer lidera. Paraguay tiene una historia en la que las mujeres han sostenido el tejido social y económico en momentos críticos.

El acceso a educación superior, espacios gremiales y mercados más sofisticados permitió que mujeres con sólida formación técnica accedan a posiciones de decisión. No obstante, el desafío actual no es solo llegar a esos espacios, sino mantenerse y generar impacto”.

Gloria Ayala Person
Gloria Ayala Person

Livia Melgarejo. Directora de PResencia

“El principal factor en la formación de una líder es la familia. Mi padre me enseñó a enfocarme en las soluciones antes que en problemas, lo que marcó mi mentalidad resolutiva. De mi madre heredé la empatía y la capacidad de escucha y de mi abuelo nació el amor por la comunicación, pese a que en la niñez enfrenté dificultades para hablar.

La resiliencia de la mujer paraguaya ha sido clave para el liderazgo actual. En Paraguay, muchas mujeres lideran, incluso, antes de tener un cargo. Hoy se sienten más seguras para ocupar espacios de decisión. Sin embargo, aún persisten desafíos como la doble jornada y el aprender a priorizarse.

La comunicación, la capacidad de adaptación y las habilidades humanas son esenciales para construir empresas competitivas y, al mismo tiempo, profundamente humanas”.

Libia Melgarejo
Livia Melgarejo

Violeta Ceuppens. Presidenta del Directorio de Lácteos La Pradera

“El liderazgo femenino aporta una mirada integral del negocio, prioriza no solo resultados, sino también sostenibilidad, trabajo en equipo, reputación y compromiso con la comunidad, aspectos claves para el desarrollo económico.

La formación de los líderes empresariales se construye a partir de valores familiares, cultura del trabajo y capacidad de adaptación.

En el caso de las empresas familiares, el aprendizaje suele comenzar desde temprana edad, observando el esfuerzo y la disciplina necesarios para sostener un negocio.En mi experiencia personal, las vacaciones de verano se convertían en una oportunidad para trabajar y aprender a administrar, producir y tomar decisiones. Ese proceso forma liderazgos conscientes del valor del trabajo.

Aunque la participación femenina en cargos directivos aún es menor en Paraguay, puedo decir que hay avances importantes y el desafío actual es consolidar y ampliar su presencia”.

Violeta Ceuppens
Violeta Ceuppens

Blanca Aveiro. Gerente general del Abasto

“Las mujeres lideran con eficiencia, responsabilidad y una perspectiva motivadora que transforma la organización. La historia y la capacitación han sido claves para el liderazgo femenino.

El cambio cultural comenzó con la Guerra de la Triple Alianza, cuando las mujeres asumieron trabajos que antes eran de hombres. La globalización amplió estas oportunidades, demostrando que con formación adecuada, las mujeres pueden ocupar cargos de relevancia.

Según datos del INE, solo el 15% de los puestos ejecutivos están en manos de mujeres y esto no se trata de restricciones, sino de confianza.

No existen cargos solo para hombres; hay que postularse y creer en uno mismo. Gerenciar un abasto, tradicionalmente masculino, me permitió mostrar que empatía, empeño, compromiso y pasión conducen al éxito. Cuando los colaboradores se comprometen y se motivan, los resultados se reflejan”.

Blanca Aveiro
Blanca Aveiro