Después de años marcados por la sequía, el campo paraguayo volvió a verse verde. Las lluvias devolvieron pasturas firmes y, con ellas, animales gordos y listos para el gancho. Ese detalle, más que cualquier estadística, explica el buen humor del sector ganadero.
Detrás de ese paisaje hay una lectura más compleja. Daniel Burt identifica tres tendencias que marcan el año: el fin de la sequía, una demanda mundial que supera a la oferta y precios internacionales que sostienen el ingreso de divisas pese a la menor faena.
“Este es un año marcado por tres tendencias principales”, resume Burt. Las lluvias mejoraron la nutrición animal y favorecieron el programa de retención de vientres, que busca aumentar el hato en los próximos años.
A la vez, la oferta cae en los grandes rebaños de Estados Unidos y Europa, y esa brecha abre una oportunidad que Paraguay ya está aprovechando. “Aún podemos crecer, principalmente en eficiencia”, agrega el gerente de la CPC.
El tercer factor es el precio. Aunque la faena bajó, los valores internacionales se mantuvieron firmes y amortiguaron la caída en el ingreso de divisas.
Los Lazos y Estrellita
La CPC celebra la llegada de nuevos actores a la industria frigorífica. Los Lazos ya opera, con capacidad para faenar cerca de 1.000 animales. En paralelo, la Estancia Estrellita anunció una inversión de US$ 40 millones para construir una planta en San Pedro, que arrancará faenando 200 animales y apunta a llegar a 1.000.
“Esto demuestra la confianza en un mercado libre, sin ningún tipo de barrera artificial”, dice Burt. “Paraguay tiene una política donde todos compiten en igualdad de condiciones”.
Solo faltan Corea y Japón
Para el gerente de la CPC, la apertura de mercados avanza por el camino correcto. “No hay muchos países con el potencial de Paraguay para crecer en cantidad y calidad de animales, y para transformar granos en carne”, sostiene.
Esa competitividad ya abrió la gran mayoría de los mercados más importantes del mundo. “Los únicos que nos faltan son Corea y Japón. Por sus exigencias naturales, tardan un poco más, pero confirmamos que pronto se dará”, expresó.
De US$ 1.000 millones a US$ 2.500 millones
El crecimiento se mide en cifras. En 2013, Paraguay exportaba carne por valor de US$ 1.000 millones al año; hoy la cifra ronda los US$ 2.500 millones, con tendencia a seguir subiendo. Antes el país dependía de apenas tres mercados; hoy llega a más de 36 países.
“Somos un país pequeño y debemos seguir haciéndonos conocer, potenciar lo que tenemos y, sobre todo, ser un proveedor confiable”, cierra Burt.
