Insumos “empantanados”

Pasamos de un rechazo a otro. Los médicos de hospitales ya no pueden esperar. El Gobierno fue claro en decir que se preparará de la mejor manera ante un eventual escenario catastrófico. Pero no nos estamos preparando como debería ser para una guerra contra el covid.

Los procesos de adquisición de insumos médicos dejan mucho que desear. Están plagados de dudas y hasta viciados en sus etapas como calificó la Contraloría General de la República. Una desprolijidad tremenda del “Clan Ferreira” y sus empresas Insumos Médicos SA y Eurotec SA, que hoy están en el ojo de una feroz tormenta. La rescisión total del contrato es un hecho.

Esto les deja con un nefasto antecedente por no cumplir con lo pactado con el Ministerio de Salud. Están jugando con plata de la ciudadanía.

El arribo de cada avión carguero al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi despertó una esperanza de que por fin podíamos estar tranquilos. Sin embargo, ya en la primera entrega el Ministerio de Salud encontró materiales defectuosos. Esto ya se transforma en una serie de hechos bochornosos que ya ameritan una investigación fiscal. Tal como lo piden varios diputados de la nación.

Situaciones que duelen. Mientras todos nos esmeramos en hacer bien los deberes y el Gobierno insiste en anunciar que se está preparando, saltan estas anomalías. El temor crece ante un posible repunte de casos y que el peor escenario se cumpla. El deseo es que la segunda fase arranque de la mejor manera y vayamos avanzando poco a poco hacia una curva aplanada.

PUBLICIDAD

Llamativamente aparecen estás firmas como ganadoras de una millonaria licitación. ¿Cómo es posible que el Estado no otorgue la licitación a otras empresas que probablemente sí cumplirían lo que se establece? Se tenía previsto el pago de más de 80.000 millones de guaraníes. Además, trajeron productos sin marca y mascarillas que no son para uso médico. Y otras vergonzosas fallas, según Arnaldo Giuzzio, titular de la Comisión de Control de compras para enfrentar al Covid-19.

Estamos llegando al punto en que los propios médicos deben pagar de sus bolsillos para adquirir lo que precisan y esperar donaciones de insumos. Elementos que no garantizan nada en el momento de atender a pacientes.

Es cosa de no creer. Son trabajadores del Estado que hoy están expuestos a una terrible enfermedad. Lo dijo el director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera: en junio puede darse el pico. Junio está a la vuelta de la esquina. El sindicato de médicos tiene un stock limitado de equipos de bioseguridad.

Desde el día "1″ aquel 10 de marzo último la intención era arrancar la cuarentena para trabajar en esto. En darle tiempo a los centros médicos para que estén con todas sus herramientas. Pero hasta ahora no se está realmente preparado en un cien por ciento. Pasaron más de setenta días. Más de dos meses para tener todo a punto en los hospitales y para los héroes de blanco. Pero avanzamos muy poco.

PUBLICIDAD

Autoridades hablan de donaciones de Itaipú, de países fraternos, de otros procesos que avanzan, pero muy lentamente por una burocracia que exacerba por momentos. Eso puede perjudicar y mucho a todos.

A la par, el gobierno tiene un cheque en blanco para usar 1.600 millones de dólares. Deberá rendir cuentas moneda por moneda en qué se gastó. Los administradores de turno tienen que fijar su cuidado en los “buitres” que quieran acceder a ese dinero con ventas al estado como proveedores. Avivados que muchas veces nos quieren vender gato por liebre.

Es nuestra obligación velar en cada licitación por el cumplimiento del pliego de bases y condiciones más la calidad especificada. Eso es lo que dará garantía y tranquilidad a todos. Más aún cuando existe un plan de otros préstamos que aún son poco claros.

Lo que nos preguntamos es: ¿estamos realmente ya listos para enfrentar una circulación comunitaria? ¿Cómo podría afectar que no estemos totalmente equipados en infraestructura o personal médico con su protección especial? Nos estamos arriesgando y el tiempo corre.

Los resultados de las muestras procesadas nos ayudan. Pero los meses típicos de enfermedades respiratorias están por venir. Urge la necesidad de que no se produzcan más irregularidades en las compras que hacen las empresas. La salud y dinero público están en juego.

sergio.valdez@abc.com.py

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD