App Sarahah utiliza el anonimato para quienes no dan la cara por lo que piensan

Este artículo tiene 8 años de antigüedad
Imagen sin descripción

“Sarahah” te da la posibilidad de confesarle a esa persona especial que estás loco por ella o podés decirle a una amiga que su corte de pelo es horrible. Pero, ¿no sería mejor arriesgarse y hablar de frente en lugar de escudarse detrás del anonimato?

Sarahah es una aplicación que sirve para enviar mensajes anónimos sin que el receptor tenga conocimiento de la persona que le está escribiendo. La plataforma fue creada en Arabia Saudí, con el fin de que los usuarios pudieran hacer críticas constructivas a sus conocidos.

En estos últimos días, Sarahah se volvió popular entre los jóvenes de nuestro país; más allá de intercambiar críticas constructivas, muchos usuarios aprovechan el anonimato que ofrece la aplicación para dedicar frases románticas a sus “platónicos”. Hasta acá todo bien. Otras personas envían mensajes con palabras subidas de tono que incursionan ya en el terreno del acoso o bullying.

Algunos gozan mostrando los “levantes” que tienen, compartiendo capturas de pantalla de los mensajes en otras redes sociales como Facebook o Instagram. Otros se sienten intimidados al leer algunas frases violentas. Mientras una parte de los jóvenes afirma que es normal recibir todo tipo de palabras obscenas teniendo en cuenta que la aplicación da la ventaja del anonimato, están quienes no justifican el acoso aunque este se dé “jodiendo nomás”.

El punto más resaltante de toda esta situación es el hecho de que nuestra generación está perdiendo la capacidad de hablar cara a cara con el otro; evidentemente, tirar la piedra y luego esconder la mano utilizando como escudo una aplicación es mucho más fácil que decir las cosas de frente.

Una aplicación que da la ventaja del anonimato no puede traer tantas cosas positivas, pues la característica principal de la honestidad es que debe tener un rostro. Si querés decirle a alguien que necesita mejorar en algún aspecto de su vida, hablale de frente, porque al hacer una crítica y no mostrar la cara, no manifestás sinceridad al cien por ciento, sino cobardía.

Utilizá tus sentidos para ponerte en contacto con los demás. Cuando tengas algo que confesar, no te escudes detrás de un servicio de mensajería anónimo; invitale un café a esa persona, mirale a los ojos y, sin titubear, comentá qué te gusta o qué te molesta de ella. No olvides que la sinceridad conserva a los amigos de verdad.

Por Viviana Cáceres (19 años)