Experimento casero, divertida forma de comprobar teorías que enseñan los profes

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Con algunos elementos fáciles de conseguir, como cartulinas, globos y condimentos de cocina, es posible romper la rutina de las clases y hacerlas más interesantes. ¿Te animás a realizar experimentos con tus compañeros y jugar a comprobar lo que leés?

A partir de séptimo grado, comienzan a agregarse letras a las operaciones matemáticas y, posteriormente, con la aparición de fìsica y química entre las materias, empieza el doble akãrasy de los estudiantes. Uno se dice: "¿En qué habrá estado pensando Pitágoras para elaborar su teorema? ¡Qué tekorei estaba el tipo!”.

El teorema de Pitágoras puede parecer la cosa más fácil del mundo para algunas personas, pero otras se quedan heladas cuando deben usar dicha fórmula, pues no consiguen recordar cómo es. Con tres pedazos de cartulina es posible armar un rompecabezas que te ayudará a comprender de dónde salió la citada teoría.

Cortá tres cuadros del material; la idea es que cada uno tenga un tamaño mayor que el anterior. Luego ordená las figuras de manera a que formen un triángulo vacío en el centro. La cartulina grande formará la hipotenusa, que es el lado más largo del triángulo, y podrás notar que los dos cuadrados pequeños fueron los que crearon dicha parte de la figura. En esto se basa la fórmula por la que tanto te desagradaba escuchar el nombre de Pitágoras.

Jules Antoine de Lissajous, un físico francés, hace unos siglos ideó un sistema de gráficos que tiene múltiples aplicaciones en la vida cotidiana; son los patrones atribuidos a él los que se utilizan en supermercados, en esas maquinitas pequeñas para reconocer códigos de barras. Las figuras de este matemático se pueden ver si hacés un sencillo experimento en casa; para esto, necesitás un tarro de pintura, una piola, tijeras, cinta adhesiva, un tubo, dos sillas y cartulinas.

Las dos sillas deben ser puestas una frente a la otra y, de ambas, se cuelga la botella de forma que pueda girar en el aire sin chocar con nada. El frasco tiene que estar atado al tubo; se debe realizar un agujero en la tapa del mismo para que la pintura pueda caer y dibuje las figuras deseadas. En un santiamén, verás una especie de virulana del color que elegiste dibujada en la cartulina y, además, tendrás una “obra de arte casera”.

Estos experimentos son solo dos de los tantos que podés elaborar cómodamente en tu casa. Otro de los más comunes es el volcán de bicarbonato, para el cual necesitás un recipiente, arcilla, bicarbonato de sodio y vinagre.

Para comenzar tu minivolcán, cubrís la botella con la arcilla hasta la abertura, dentro de ella cargás el bicarbonato de sodio y luego agregás el vinagre. Después de haber realizado esto, en teoría, deberías tener un pequeño eruptador de espuma o, si el experimento fracasa, un gran desastre en la alfombra.

De cualquier forma, vale la pena pasar un buen rato experimentando con elementos caseros y, a la vez, comprobando las teorías que tanto se repiten en las clases del colegio, siempre y cuando seas cauteloso y tengas los debidos cuidados para evitar daños a la casa o a vos mismo.

Por Belén Cuevas (16 años)