Joven aficionado a la escritura desea publicar sus primeras obras

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¿Alguna vez intentaste hacer algo que creías que no te gustaba, pero resultaste ser muy talentoso en ello? Esto le pasó a David Portillo (22), a quien no le interesaba la literatura, pero empezó a escribir como un reto y ahora busca publicar sus obras.

“Nunca me gustó la literatura, pero tenía una compañera que me desafió a escribir algo”, cuenta David Portillo, quien hace cuatro años empezó a redactar novelas y poesías para transmitir sus pensamientos, con la idea de mejorar la sociedad.

“La utopía para mí es algo que buscamos para un bien común”, relata el joven, quien escribe sobre fantasía porque, según él, así se puede transmitir lo que deseamos como seres humanos, pero que aún no existe en la realidad.

El joven ya tiene tres novelas escritas, la primera se llama “El diario de Airy” y, según él, es uno de sus mejores trabajos, ya que la manera en la que está escrita tiene muchas partes líricas; “en algunos párrafos es como si estuvieras leyendo poesía”, cuenta David.

“Yo siento que tengo una voz dentro de mí y, mientras escribo, me conozco un poco más y, además, la forma de ver el mundo cambia”. David explica que participó en los concursos de novela inédita “Augusto Roa Bastos” e “Ybycuí de ayer y hoy” en donde recibió halagos por sus obras.

El joven cuenta que asiste a reuniones con otros redactores: “Suelo ir a encuentros con escritores y talleres para conocer otras formas de escritura”. También manifiesta que tiene una profesora de literatura a la que consulta sobre sus dudas y le ayuda a corregir sus trabajos.

David afirma que es muy espontáneo a la hora de escribir, “siempre tengo una agenda donde anoto mis ideas y, al final, voy hilando todo”. Cuenta que en algún momento se quedó sin inspiración, “llegó un punto donde tuve un bloqueo y fue ahí donde empecé a escribir poesías en guaraní”.

A pesar de sus intentos, aún no ha podido publicar ninguna de sus obras. “Es muy complicada la edición, porque acá se apoyan mucho entre colegas y sin respaldo es muy difícil”. También dice que se había reunido con un grupo de escritores para publicar sus escritos en forma conjunta; sin embargo, lo dejó porque prefería algo independiente.

David alienta a los jóvenes a que sigan sus sueños y que no teman intentar algo nuevo. “Yo también tuve muchísimo miedo cuando empecé, pero una vez que lo hice fue algo liberador”, finaliza el joven.

Por Divina Alarcón (18 años)