Un ciudadano denunció haber sido víctima de la sustracción de 400.000 guaraníes por parte de un agente de la Unidad de Operaciones Tácticas Motorizadas, conocida como Grupo Lince, en el marco de un procedimiento de control en la vía pública.
Según los datos preliminares del reporte, el afectado fue interceptado por el policía para una verificación de rutina. Durante la inspección, el agente le habría despojado del monto mencionado.
Sin embargo, ante el reclamo e insistencia inmediata de la víctima, el efectivo policial habría procedido a devolver la totalidad del dinero.
Tras la formalización de la denuncia, la comandancia de la institución policial adoptó medidas disciplinarias inmediatas. El agente salpicado fue apartado preventivamente de sus funciones operativas en la unidad táctica.
Lea más: Policía del Grupo Lince va a la Agrupación por supuesto abigeato
El caso quedó a cargo de la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional, instancia que inició la apertura de un sumario administrativo para deslindar responsabilidades, esclarecer las circunstancias del procedimiento e imponer las sanciones correspondientes según el régimen disciplinario vigente.
Este nuevo episodio vuelve a poner bajo el foco de debate y cuestionamiento la conducta de los efectivos policiales durante las verificaciones operativas en la vía pública.
Al mismo tiempo, reflota la imperiosa necesidad de fortalecer y transparentar los mecanismos de supervisión interna para prevenir e investigar con celeridad posibles arbitrariedades o hechos punibles cometidos por uniformados en el ejercicio de sus funciones.
