2 de mayo de 2026

Wildo Almirón debe a la política partidaria colorada su encumbramiento. No necesitó de una carrera profesional brillante en tribunales ni de títulos académicos de prestigiosas universidades del exterior para ocupar, primero, la dirección jurídica paraguaya de Itaipú y, ahora, la jefatura administrativa de Yacyretá, donde gana G. 60 millones mensuales. Le valió su sentido de oportunismo: apareció en la política con el nicanorismo, luego estuvo con los Zacarías y ahora es cartista y ferviente defensor del rekutu.