6 de junio de 2026

Una demanda creciente de hombres circuncidados está impulsando técnicas —desde dispositivos de tracción hasta cirugías experimentales de 25.000 dólares— para recrear el prepucio. El fenómeno reabre una discusión médica, ética y cultural sobre consentimiento y derechos.
BERLÍN. La justicia alemana consideró este martes que la circuncisión de un niño por motivos religiosos es una herida corporal pasible de condena, suscitando la indignación de la comunidad judía, que ve en ello un atentado contra la libertad religiosa.