8 de marzo de 2026

Las “garras encarnadas” —uñas que crecen en exceso y terminan clavándose en la piel— son un problema frecuente y, a menudo, subestimado en perros y gatos. Puede empezar como una molestia leve, pero si pasa inadvertido puede derivar en heridas abiertas, dolor intenso y hasta infecciones profundas que comprometen el tejido del dedo.