26 de marzo de 2026

Sentir hambre no solo es una señal física: también puede modular el estado de ánimo. Distintas investigaciones han mostrado que, cuando falta comida, las personas pueden volverse más negativas, más irritables e incluso más agresivas. Además, ese impacto emocional puede trasladarse a la forma en que se toman decisiones.

Ante una perspectiva de baja de precios en los comodities (productos primarios), hay esperanza de que los precios finales de los alimentos, también bajen en adelante, afirmó el economista jefe de la FAO Máximo Torero, quien también se refirió a los desafíos que tenemos para la reducción de la pobreza, el combate al hambre y la desigualdad.

¿Alguna vez has notado que en los días fríos sentís más apetito? Esto no es una coincidencia ni un simple antojo de comidas. Hay razones científicas detrás de este fenómeno. Enterate por qué cuando refresca tenemos más hambre y cómo nuestro cuerpo se ajusta a las condiciones climáticas cambiantes.


El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Qu Dongyu, alertó este jueves sobre el aumento de la hambruna en África y subrayó que 1.000 millones de personas “no tienen un régimen alimentario sano” en ese continente.