1 de enero de 2026

El paraje de Alfonso Tranquera y el nombre de Justo Ramón Colmán se funden en la música y echa por tierra la arcaica creencia de que la guitarra era “profesión de vagos”. El éxito arrancó con la “Misa Guaraní” con ritmos folclóricos en 1969. Hizo de su destreza un pasaporte para el mundo y llevó nuestro idioma y melodía por varios países. De sus nueve hijos, cinco cultivan su arte. ¡Bien vale el homenaje que en vida no recibió!