3 de enero de 2026

Luego del análisis de las ventajas que ofrece la lectura silenciosa, ahora consideraremos uno de los defectos más generalizados a la que se enfrentan los lectores más jóvenes: el excesivo análisis de las palabras o la lectura palabra por palabra; incluso, esta costumbre se suele acompañar con movimientos de labios y de boca. Algo que hay que corregir a toda costa si se quiere mejorar la velocidad de lectura.