20 de octubre de 2026

Una investigación, en la que ha participado la Universidad de Deusto (Bilbao), en el norte de España, ha revelado que el cerebro del recién nacido se activa más con el llanto de otros bebés que con el habla humana, cuando tradicionalmente se pensaba que éste ocupaba un lugar privilegiado para el ser humano desde el inicio de la vida.

Todo el que tenga hijos lo ha vivido: Es de noche y el bebé, en vez de dormir, no para de llorar. Es agotador y estresante. Pero ahora un equipo de científicos japoneses ha descubierto una estrategia para calmar al bebé y parece que funciona.

Antes de que los niños pequeños aprendan a hablar, el llanto es su único medio de comunicación vocal, pero ¿saben los adultos cuándo un bebé siente dolor en lugar de estar ligeramente incómodo? Un nuevo estudio constata que descifrar los gritos de dolor no es una habilidad innata y debe aprenderse.

