20 de febrero de 2026
El genial Ludwig van Beethoven tenía alrededor de 30 años cuando empezó a perder la audición, y para ese momento de su vida ya llevaba muchos años componiendo. Quizás la experiencia ganada haciéndolo, sumada a su genio y talento naturales, le permitieron seguir con sus composiciones por muchos años más, y los expertos musicales afirman que, aún sordo, sabía cómo sonaría la música que escribía.

Segunda entrega de este recorrido, de la mano del crítico Gustavo Reinoso, por la obra de uno de los cineastas que han marcado indeleblemente no solo el lenguaje audiovisual sino, en el más amplio sentido, la sensibilidad estética de nuestro tiempo: Stanley Kubrick.

MADRID. Doscientos cincuenta años después de su nacimiento, la música de Ludwig van Beethoven sigue deparando sorpresas, y su Novena Sinfonía ha revelado nuevos detalles sobre el cerebro humano y en concreto sobre la existencia de células “conceptuales”.