22 de enero de 2026

El juego, tan antiguo como la humanidad –nunca ha existido una cultura sin juegos–, desde fines del siglo XVIII experimenta cambios con las relaciones –de producción y de ocio, laborales y lúdicas– que en el mundo industrial entablan hombres y máquinas. Cambios que se integran al paisaje urbano al menos desde que aparecen las primeras «tragaperras» en los bares.