2 de enero de 2026

La deuda que mantiene el gobierno con las constructoras, que ronda los US$ 200 millones, además de la desaceleración de las obras públicas por la baja ejecución, son situaciones que ponen en un “semáforo amarillo” casi rojo al sector de la construcción, advirtió José Luis Héisecke, titular de Capaco. También instó a las autoridades a mejorar la gestión del gasto público y aumentar presupuesto para las obras.