14 de enero de 2026

La producción agrícola intensiva, particularmente de granos, tiene en el uso de los agrodefensivos una práctica usual y necesaria para el control de plagas, enfermedades y malezas, según los casos. Además de analizar el riesgo que implica el uso de tales productos para el operador, agricultor y biodiversidad –incluyendo a las abejas, otros polinizadores e insectos– un aspecto poco analizado es el efecto de estos productos químicos en el suelo, lo que se conoce como poder residual de los plaguicidas.