8 de enero de 2026

Las constantes lluvias registradas en los últimos dos meses frenaron, hasta casi paralizar, el trabajo de las olerías. En cuanto al precio, el ladrillo estaba en verano a G. 380.000 cada 1.000 unidades, y hoy, los pocos depósitos con remanentes, venden a G. 600.000, es decir 57% más caro.