25 de octubre de 2026

La Paz. Bolivia inició este martes las pruebas de producción del pozo Montecristo-9 (MTC-9), situado en la región oriental de Santa Cruz, y utilizó una tecnología de “vanguardia” con la proyección de aumentar en 13 % la producción de gas natural y en 40 % la de combustibles líquidos.
Petropar confesó que pagaron más caro por el premio a YPFB por el gas, de US$ 50 a US$ 70 por tonelada, muy por encima de los US$ 20 que paga el sector privado a proveedoras argentinas, en igual lapso de tiempo. Se contradicen para justificar la “urgencia impostergable” para burlar una licitación internacional y digitar la compra más cara del gas boliviano. Hablaron primero de rumor de “desabastecimiento” y ahora que los plazos “no cerraron”.

Petropar no solo utilizó la excusa de la “urgencia impostergable” para adquirir gas más caro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), sino que empleó la misma estrategia para contratar por excepción, a otra firma boliviana, para el servicio del flete terrestre. Eludió formalidades de una licitación internacional por una “urgencia” inexistente, por la friolera de G. 2.340 millones.

El presidente de Petropar, Eddie Jara, fue entrevistado ayer por ABC Cardinal sobre la “alianza comercial” que fue dada a conocer el lunes último, tras la visita realizada por el presidente boliviano, Evo Morales, a su homólogo paraguayo, Horacio Cartes.

El presidente de Capagas, Pedro Balotta, fue contundente al aseverar que no existió ningún riesgo de desabastecimiento en el gas ni ameritó que Petropar hable de “urgencia impostergable” para pagar 60% más caro por el producto de YPFB. Añadió que no se cumplió ni una sola exigencia legal para recurrir al proceso por vía de la excepción. A su vez, el titular de Petropar, Eddie Jara, justificó ayer la adquisición del GLP a mayor precio amparado “en un rumor”, de que supuestamente el sector privado no lo importaría en enero.

Desde la primera licitación de Petropar para la compra de gas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en setiembre último, hasta la concretada hace apenas unos días, en diciembre, el precio del GLP boliviano subió US$ 172 por tonelada. El Gobierno insiste en una supuesta ventaja, lo que no se ve, y hasta pretende atarnos a Bolivia para la provisión por 20 años.