En un comunicado emitido este martes, la FGR expuso que las investigaciones relacionadas con el robo, almacenamiento y distribución de hidrocarburos iniciaron tras una "denuncia anónima" en la que se señaló que en el predio de una empresa de transportes, ubicada en Guadalajara, Jalisco, se llevaba a cabo "el trasvase y almacenamiento sospechoso de combustible".
En el primer inmueble, localizado en Tlajomulco de Zúñiga, las autoridades aseguraron 26 contenedores; cinco contenedores con la leyenda Premium, uno lleno al 60 % y los demás vacíos) y 15 contenedores con la leyenda Magna (uno al 15 % ciento y otro al 40 %, y los demás vacíos).
En el mismo lugar, apuntó la FGR, se aseguraron seis tanques (todos casi llenos, se desconoce su capacidad), 30 tractocamiones, 21 pipas cilíndricas (vacías), cuatro cilindros, 18 frac tank (tanque de almacenamiento de acero de gran tamaño y alta resistencia).
Además de cinco cilindros verticales, 10 tambos azules con aproximadamente 2.000 litros de líquido traslúcido, 11 bidones con aproximadamente 220 litros de líquido traslúcido, dos cubos tanques con aproximadamente 1.620 litros de líquido traslúcido, un vehículo particular y diversos documentos.
Los investigadores, precisó la Fiscalía, también hallaron seis aparatos eléctricos (analizador de azufre, analizador automático de punto de inflamación, regulador de voltaje eléctrico, densímetro digital de sobremesa, espectrómetro y un probador automático de destilación), dos laptops, un DVR y una computadora de escritorio.
En tanto, en el segundo predio ubicado en Zapopan fue asegurada un arma corta abastecida, 21 laptops, cuatro discos duros, una tableta, 19 dispositivos de almacenamiento (USB), un radio de comunicación, dinero en efectivo y tres vehículos.
El pasado 30 de julio, el Gobierno de México informó de la incautación de un centro de almacenamiento ilegal de hidrocarburos en el municipio de Coatepec, estado de Veracruz, como parte de las acciones contra el mercado ilícito de combustibles, uno de los principales negocios del crimen organizado en el país.
El robo y comercialización ilegal de combustibles, conocido en México como "huachicol", es un delito que genera pérdidas millonarias para la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y representa una importante fuente de ingresos para grupos delictivos.
En los últimos años, las autoridades federales han intensificado los operativos contra esta actividad ilícita mediante el aseguramiento de tomas clandestinas en ductos, centros de almacenamiento, autotanques y predios utilizados para resguardar combustibles de procedencia ilegal, principalmente en estados como Veracruz, Hidalgo, Puebla, Guanajuato y Estado de México.
El combate al tráfico ilegal de hidrocarburos se mantiene como una de las prioridades de la estrategia de seguridad federal debido al impacto económico que provoca en Pemex y a los riesgos para la población derivados de las tomas clandestinas y del manejo irregular de combustibles.
