El QR se posicionó como el canal dominante en apenas seis años desde su aparición, mientras que el uso de la tecnología contactless continuó avanzando hasta alcanzar el 21,1%, según un reciente informe de Bancard dado a conocer esta semana.
Para mostrar cómo el consumidor paraguayo fue adaptándose a las nuevas formas de pago, la procesadora se remontó a 2020, cuando la tarjeta física con banda magnética era el medio más utilizado para realizar pagos electrónicos, con una participación de 45,7%. En ese entonces, según el reporte, el QR aún no formaba parte del ecosistema de pagos, mientras que la tecnología contactless o NFC tenía presencia de apenas 13,5% y el comercio electrónico representaba solo 3,5%.
Los datos muestran que en 2026 la tarjeta con banda magnética cayó al cuarto lugar, con apenas 3% de participación en los pagos digitales, mientras que el QR se posicionó como el canal dominante, en apenas seis años desde su aparición, en tanto que el uso de la tecnología contactless siguió avanzando hasta llegar al 21,1%. “La evolución muestra un cambio profundo en las preferencias de los consumidores, en solo seis años, Paraguay pasó de un ecosistema dominado por la tarjeta física a uno protagonizado por el QR, el contactless y el comercio electrónico”, destacan.
En cuanto al uso del QR de la citada procesadora, se alcanzó un máximo de 25 millones de transacciones solo en agosto último, con incremento de 53% respecto al mismo mes de 2025 y participación del 71,2% de los pagos digitales en el país.
“Son más de 4 millones los usuarios que utilizan actualmente esta modalidad de pago y casi la totalidad de los comercios adheridos realizan cobros por esta vía. Ya llegan a 95 las entidades y apps conectadas, entre bancos, financieras y cooperativas”, indicaron.
A agosto de 2026, el volumen acumulado registra un incremento del 22%, consolidando la expansión observada en los últimos años. Este dinamismo también se refleja en la evolución interanual de las transacciones, que crecen 34% respecto de 2025.
Cambio profundo
La evolución muestra un cambio profundo en las preferencias de los consumidores, en la que el Paraguay pasó de la tarjeta física al QR.
