El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, lamentó "este tipo de amenazas" porque "lo único que hacen es generar problemas de seguridad" y pidió que sean investigadas.
El lunes fue hallado en la ciudad oriental de Santa Cruz el cuerpo sin vida de un hombre con al menos cinco heridas de bala y en el pecho un cartel con un mensaje dirigido a Maldonado que indicaba que "ya se cumplió el plazo" relacionado a una supuesta deuda.
Horas más tarde, en la misma ciudad apareció en una avenida una tela que flameaba a modo de bandera, con otro mensaje para Maldonado que decía que le "quedan 24 horas", según informaron medios locales.
Justiniano expresó su solidaridad con la familia de la persona que fue asesinada, pidió que también se investigue ese crimen y anunció un despliegue "reforzado" de policías y militares.
Por su parte, el comandante de la Policía boliviana, Adrián Álvarez, afirmó en la víspera que el mensaje encontrado sobre el cadáver de una persona "es una amenaza directa" contra el viceministro por parte de "organizaciones criminales que están siendo combatidas por la Policía".
Según Álvarez, la persona fallecida fue elegida al azar porque era "una persona en situación de calle" que fue asesinada "para mandar el mensaje" contra "una alta autoridad del Estado".
El jefe policial aseguró que en el Ministerio de Gobierno (Interior), del que depende el viceministerio dirigido por Maldonado, hay "una decisión inequívoca responsable de luchar decididamente a través de la Policía boliviana y de todos sus organismos especializados contra estas organizaciones narcoterroristas".
Agregó que no se permitirá que las "estructuras criminales nos amenacen" y anunció que continuarán los operativos contra el "narcoterrorismo".
Maldonado tomó juramento como viceministro de Régimen Interior y Policía a principios de octubre.
Desde hace algunos meses, los asesinatos por encargo han sido recurrentes en las zonas fronterizas con Brasil, en regiones como Santa Cruz, Beni y Pando, esta última también colindante con Perú, lo que obligó al Gobierno a movilizar al Ejército y a grupos de élite.
Ayer la Policía reforzó el patrullaje en Santa Cruz con más de 200 agentes y el comandante Álvarez anunció que en las próximas horas se coordinará con las Fuerzas Armadas para realizar operativos de seguridad conjuntos.
