El nuevo sistema obliga a los visitantes a pagar el precio completo de los productos y solicitar después la devolución de los impuestos en el aeropuerto, mostrando el recibo de compra y los artículos sin abrir.
Según las autoridades, el nuevo programa busca combatir la reventa ilegal de productos dentro del archipiélago y equiparar el proceso de reembolso de impuestos al de otros territorios, como la Unión Europea (UE) o Australia.
Pero algunos turistas entrevistados por EFE esta semana expresaron reservas sobre el nuevo sistema y dijeron que el endurecimiento de los requisitos podría desincentivar sus compras más impulsivas.
Hasta ahora, para aprovechar el sistema de reembolso de impuestos bastaba con enseñar el pasaporte en el mostrador de cualquier tienda que formara parte del programa 'tax-free' y recibir en la práctica un descuento del 10 % sobre productos como cosméticos o dispositivos electrónicos.
"En este momento es muy cómodo porque es simplemente enseñar el pasaporte y te aplican el 'tax-free'", dijo a EFE Amaia, una turista donostiarra de visita en Tokio.
Pero el nuevo proceso, dijo, parece "más engorroso", y podría llevar a que algunos viajeros se lo piensen dos veces antes de sacar la cartera.
Andre, un joven estadounidense que se enteró del cambio en el sistema 'tax-free' justo antes de su viaje, dijo que la nueva normativa probablemente hará que compre menos 'souvenirs', aunque seguirá aprovechando el programa para hacer compras grandes.
"Esperaré a las compras más grandes para usarlo. Pero si quiero comprar cosas para llevarme a casa, como 'souvenirs' y eso, probablemente no me llevaré cosas pequeñas", explicó el joven.
Otros destacaron el hecho de que el nuevo proceso obligará a los turistas a llegar con más tiempo al aeropuerto para solicitar el reembolso. Además, el dinero no estará disponible inmediatamente en su cuenta, como sí sucedía con el antiguo sistema.
"Gente que venga con un capital específico para gastar pues obviamente ya no va a poder comprar lo mismo, porque parte de eso va a ser el 'tax'", dijo Bernardo, un turista mexicano de visita en Tokio.
Japón registró en los primeros nueve meses de 2026 un récord de gasto por parte de turistas de más de siete billones de yenes (unos 40.000 millones de euros), a pesar de que la cifra de visitantes para el mismo período fue algo menor a la de 2025.
El volumen de turistas en el archipiélago se ha incrementado progresivamente desde que el país abrió sus fronteras tras blindarse por la pandemia del coronavirus, y la persistente debilidad del yen ha impulsado aún más los viajes y las compras.
En 2025, el país recibió por primera vez más de 40 millones de visitantes extranjeros, y va camino de registrar una cifra similar este año, aunque la caída de los viajes desde China, en medio de las tensiones bilaterales por Taiwán, ha puesto un tope a las subidas a pesar de los avances en el resto de mercados.
