El budín

Su origen proviene de una palabra inglesa, "pudding", que se refería al resultado de cocer (generalmente al baño María pero también en horno)
una masa que podía ser tanto dulce como salada. El elemento aglutinante podía ser huevo, harina (o las dos cosas) o incluso sangre, es decir, "pudding" eran tanto los conocidos y ricos bizcochos con frutas, como los pasteles de carne o de pescado o de verduras, e incluso las salchichas o las morcillas, a las que, de hecho, denominan "black pudding".

Al meterse en el lenguaje popular español, la palabra adquirió dos formas fonéticas (budín y pudin), que sin embargo nunca tuvieron un significado claro, pues siempre fueron empleadas con sentidos parecidos y cruzados, creando la lógica confusión que muchas personas tienen.
La solución, como siempre que surge una duda lingüística, está en el Diccionario de la Real Academia Española. Si allí se busca "budín", te redirecciona a "pudin", del que da dos acepciones: 1. m. Dulce que se prepara con bizcocho o pan deshecho en leche y con azúcar y frutas
secas. 2. m. Plato semejante, no dulce. En francés existe la palabra "boudin", que parece tener su origen igualmente en la lengua inglesa, pero significa "morcilla pequeña"; al resto de los "budines o pudines" los llaman "pudding", como en inglés. Para algunos países, "pudding" sigue
haciendo referencia más al método de cocción que se emplea para la obtención de este (el baño María) más que al contenido.
La mayoría de los budines pertenecen a las cocinas de origen anglosajón y francesas. Existen diferentes variantes del budín, mayormente suele ser dulce, pero existen variantes saladas. Se suelen servir calientes o fríos, la masa suele estar compuesta de diferentes ingredientes dependiendo de las recetas: migas de pan, bizcocho, arroz, sémola, etc., aglutinado con huevo y aderezado a veces con frutas diversas. Los pudines se cocinaban sumergiéndolos en caldo, al vapor y se hacía solo un tipo de pudín con prisa ("fasty pudding") con leche, miga de pan, huevos. Fue tiempo después que se empezó a cocinar en el horno.

Budín de limón
Ingredientes
Para 6 personas
125 g de azúcar
180 g de manteca blanda
Ralladura y jugo de 1 limón
3 huevos
250 g de harina leudante

Para el glasé:
100 g de azúcar impalpable
1 y ½ cda. de jugo de limón

1 Precalentar el horno a temperatura moderada (180 ºC).

2 Batir el azúcar con la manteca a punto crema. Incorporar la ralladura, el jugo de limón y, de a uno, los huevos (mezclando bien después de cada adición). Por último, agregar la harina tamizada.

3 Verter la mezcla en una budinera enmantecada y enharinada. Hornear durante 30 minutos, aproximadamente. Retirar y dejar enfriar.

4 Mezclar el azúcar impalpable tamizada con el jugo de limón. Bañar el budín con el glasé y dejar solidificar.
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