El mimo

El mimo es el arte dramático mudo, que emplea como medio de comunicación con el público los gestos faciales y los movimientos corporales frente a las palabras. Dentro del teatro, el mimo desempeñó desde siempre un papel principal, especialmente en lo que se refiere a expresión corporal.

HISTORIA DEL MIMO

En Grecia y Roma, el mimo gozaba de gran importancia, porque en los grandes teatros antiguos, al aire libre, el público podía ver el espectáculo pero era imposible que todos escucharan el parlamento de los actores. En este sentido, el mimo era un farsante del género cómico, un bufón hábil en gesticular y en imitar a otras personas, que facilitaba la interpretación de su papel valiéndose de los gestos.

En Roma lo llamaban “pantomimus” y era un actor que empleaba palabras y también movimientos selectos con máscaras, para representar al personaje, acompañado de música y las canciones del coro. A través del tiempo, el mimo romano degeneró en un lenguaje y unas acciones groseras, hasta el punto de que fue prohibido por la Iglesia en el siglo V, por burlarse de los sacramentos.

En Asia, el mimo era ya una forma de recreación mucho antes de que se convirtiera en una forma teatral en el mundo occidental.

En la India, muchos siglos antes del nuestro se representaban la danza y el retrato de personajes, acompañados de música y canciones. El mimo Bharata Natya, uno de los dramas de danza clásica hindú, surgió a partir de esta forma dramática. En caso similar, en China y Japón, el mimo también desempeñó un papel fundamental dentro de los géneros dramáticos más importantes.

EL MIMO EN LA COMEDIA DELL’ARTE

En la Commedia dell’arte, forma de representación cómica improvisada que nació en la Italia del siglo XVI y se extendió por Europa, el mimo era considerado un elemento capital, como una manera de exagerar los rasgos de ciertos personajes. En el Arlequinado, durante los siglos XVII y XVIII, en Francia e Inglaterra, el mimo era una forma desarrollada a partir de la Commedia dell’arte, en la cual se presentaban las aventuras de Arlequín, de Colombina, su amante, y su padre, Pantaleón.

En Londres, el Arlequinado era representado después de una escena en la que varios actores jugaban con la mímica y bailaban representando historias de la mitología clásica o cuentos de hadas, y culminaban con la transformación del personaje principal en Arlequín.

Posterior al siglo XIX, las representaciones se limitaron a la época de Navidad. Paulatinamente, el mimo fue extendiéndose y sustituyó al Arlequinado, principalmente a principios del siglo XIX, como consecuencia del desarrollo que experimentó el mimo de manos del actor Joseph Grimaldi, destacado en acrobacias e inventor de trucos y maquinaria escénica, que posteriormente le sirvieron para crear el personaje del payaso Joey.

El mimo se transformó en un espectáculo de trabajo escénico elaborado y de vestuario, surgido de cuentos de hadas, que incluían canciones, danzas, diálogos, acrobacias y otros elementos de revista inglesa. Era común ver que una actriz joven interpretara el papel del héroe, o chico principal, y que un actor cómico interpretara el papel burlesco de la dama de la pantomima.

En el siglo XIX adquirió el rango de gran arte, gracias al actor francés Jean Gaspard Deburau, que refinó los rasgos de un personaje de la Commedia dell’arte y creó a partir de él a Pierrot, el payaso herido de amor.

En el siglo XX, Étienne Decroux y Marcel Marceau, ambos actores franceses, fueron mimos excepcionales con la creación del payaso Bip. Los actores de cine mudo de principios de siglo, en especial Charlie Chaplin y Buster Keaton, basaron su trabajo por entero en las técnicas de mimo para transmitir sus historias.

Actualmente, el mimo es un arte puramente mudo, donde el significado de los papeles se trasmite solamente a través del gesto, el movimiento y la expresión corporal.

Marcel Marceau

Es el mimo más famoso de la historia. Nació en 1923 en Estrasburgo, Francia. Se le atribuye el mérito de haber resucitado el antiguo arte de la pantomima.

Inició la carrera de mimo después de la II Guerra Mundial, actuando para animar a las tropas de ocupación francesas establecidas en Alemania. Ingresó en la Escuela de Arte Dramático del Teatro Sarah Bernhardt de París, en 1946, allí estudió con Étienne Decroux y de Charles Dullin.

También en 1946 entró en contacto con dos grandes actores: Madeleine Renaud y Jean-Louis Barrault. Este último, excelente intérprete del papel de Jean-Gaspard Debureau, mimo del siglo XIX, en el filme “Los niños del paraíso”, de Marcel Carné.

En 1947 creó el personaje de Bip, una figura a veces burlesca y a veces poética, con infinidad de números cómicos y mordaces. Bip tenía la cara blanca, anchos pantalones, camisa de rayas y chistera vieja, deformada y coronada con una flor roja. Este personaje gozó de la aceptación de todos los apasionados de la escena.

Entre las representaciones más famosas se encuentran la escena titulada “Bip, cazador de mariposas” y “El abrigo”.

Marcel Marceau fundó su propia compañía en 1949, la Compañía de Mimo Marcel Marceau. Obtuvo sus primeros éxitos importantes en Alemania, su gran destreza le permitió vivir de su arte en ese lugar. Pudo consolidar su carrera con las giras por Estados Unidos y Japón. Fue el mayor éxito de la temporada teatral 1955-1956 en Nueva York, y desde entonces realizó varias giras por las grandes ciudades de todo el mundo.

En 1978 abrió en París la Escuela Internacional de Mimodrama.

El estilo de Marceau, imitado con frecuencia, era presentarse solo sobre el escenario. Su talento dramático, su poesía combinada de humor, su conocimiento del alma humana y de las distintas situaciones que la atraviesan, lo convierten en uno de los más grandes artistas del espectáculo escénico contemporáneo.

ACTIVIDADES

1. Conceptualiza el mimo.

2. Escribe la historia del mimo en:
a) Grecia y Roma:
b) Asia:
c) India:
d) China y Japón:

3. Explica la evolución del mimo a partir de la Commedia dell’arte.
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