¿Hasta cuándo, Nicanor, vas a seguir abusando de nuestra paciencia?

Este artículo tiene 15 años de antigüedad

Lucio Sergio Catilina pasó a la historia por ser protagonista de la llamada conspiración de Catilina, una conjura que, según las acusaciones de Marco Tulio Cicerón, habría consistido en destruir la república romana.

Posiblemente Cicerón tenía preparado otro comienzo para su discurso, pero al ver que Catilina –aristócrata arruinado, malversador populista y finalmente conspirador golpista– se presentaba en el Senado como senador que era, cambió el principio con esas frases que atacaban directamente al traidor:

Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?
Quam diu etiam furor iste tuus nos eludet?
Quem ad finem sese effrenata iactabit audacia?

¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?
¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá burlándose de nosotros?
¿Cuándo acabará esta desenfrenada audacia tuya?

Estos discursos contra Catilina, pronunciados por Cicerón entre noviembre y diciembre del año 63 A.C., dieron en llamarse Las Catilinarias y, hasta hoy, esta palabra se utiliza cuando alguien dirige algún discurso vehemente contra alguna persona.

El historiador romano Cayo Salustio Crispo, coetáneo de Catilina, escribió de éste: "Su espíritu era temerario, pérfido, veleidoso, simulador y disimulador de lo que le apetecía, ávido de lo ajeno, despilfarrador de lo propio, fogoso en las pasiones; mucha su elocuencia, su saber menguado. Su espíritu insaciable siempre deseaba cosas desmedidas, increíbles, fuera de su alcance. A este hombre, después de la dictadura de Sila le había asaltado un deseo irreprimible de hacerse dueño del Estado y no tenía escrúpulos sobre los medios con los que lo conseguiría con tal de procurarse el poder. Su ánimo feroz se agitaba más y más cada día por la disminución de su hacienda y por la conciencia de sus crímenes, incrementadas una y otra con aquellas artes que antes he señalado." (De Catilinae coniuratione, Salustio, cap. V).

Creo que fue Carl Marx quien decía que "la historia se repite, primero como tragedia y después como comedia. La última fase de una figura histórica suele ser cómica. La Historia sigue este camino para que la humanidad pueda despedirse alegremente del pasado".

 

 

Andrés Octavio Florentín Sryvalin

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy