La acelga(Segunda parte)

Este artículo tiene 22 años de antigüedad

La acelga es una planta resistente, casi rústica; por ello se adapta a distintas condiciones climáticas. No obstante, tiene una moderada resistencia al frío. Esto hace que pueda cultivarse en zonas templadas y cálidas. Las acelgas no requieren de terrenos en condiciones especiales; de hecho, crecen bien incluso en los terrenos más pobres. Sin embargo, el suelo perfecto para esta hortaliza es el de gran fertilidad, rico en materias orgánicas y con cantidades limitadas de arena. El PH del terreno óptimo para la acelga está comprimido entre 6.0 y 7.2 y, por tanto, es neutro o ligeramente ácido.