01 de septiembre de 2006 - 09:09
La frustración puede tornarse en una conducta agresiva
Este artículo tiene 19 años de antigüedad Si no se logra controlar o solucionar la frustración hasta puede convertirse en odio y de allí, en amargura. La frustración es un estado de tensión emocional que se produce cuando una persona no puede conseguir el fin que persigue debido a un obstáculo que se interpone. Luego de realizar algunos intentos para conseguir lo que se propone y no conseguirlo, se presenta una situación para la que no se encuentra salida.