26 de mayo de 2006 - 09:05
La isla desierta - Roberto Arlt
Este artículo tiene 19 años de antigüedad Oficina rectangular blanquísima, con ventanal a todo lo ancho del salón, enmarcando un cielo infinito caldeado en azul. Frente a las mesas escritorios, dispuestos en hilera como reclutas, trabajan, inclinados sobre las máquinas de escribir, los empleados. En el centro y en el fondo del salón, la mesa del JEFE, emboscado tras unas gafas negras. Son las dos de la tarde, y una extrema luminosidad pesa sobre estos desdichados simultáneamente encorvados en el