Aunque viajar en avión, para vacacionar o por trabajo, se ha convertido en el medio más práctico para trasladarse, para algunas personas esto trae consigo algunas molestias. ¿Es tu caso? Leé estas propuestas para que cuando vueles, disfrutes no solo del duty free, sino de la misma sensación de estar en el aire. ¡Bon voyage!
En general, los problemas durante un viaje en avión son poco frecuentes, pero de todas maneras existen algunas recomendaciones que pueden hacer que sean más seguros, indica el Dr. Juan Carlos Portillo, médico clínico. Sin embargo, "en caso de padecer de diabetes o epilepsia, es imprescindible contar con una tarjeta de identificación, mencionando la situación y con las coordenadas de su médico para un contacto en caso de urgencia. Se debería llevar el listado y dosis de todos los medicamentos". Y agrega que "en caso de requerir oxígeno y/o silla de ruedas, lo recomendable es hacer los arreglos ante la compañía aérea con anticipación. Lo mismo es aplicable a las necesidades de comidas especiales".
Durante un vuelo, algunas personas sufren de algunos trastornos, desde dolores de oídos, hinchazón, ansiedad o dolor de cabeza. Todo, y más, es prevenible. Seguí estas líneas.
Una de las molestias más comunes suele ser el dolor de oído, debido a que la cabina existe una regulación de presión. Las molestias suelen surgir principalmente al despegar y al aterrizar. Una técnica sencilla es masticar chicles o cerrar la boca, y luego expulsar el aire por la nariz. "Para el dolor de oídos, si es recurrente (ocurre en cada viaje), está recomendado un descongestivo (tipo antigripal) antes de subir al avión. Si aparece en forma ocasional, puede ayudar tragar la saliva con frecuencia y mascar chicle durante todo el viaje. Los bebés pueden chupar biberones y chupetes durante el vuelo. No se recomienda el uso de gotas óticas".
Los mareos y las náuseas son malestares frecuentes en pasajeros, incluso en los habituados a viajar por este medio. ¿Por qué se produce? Porque el oído capta movimientos más rápidamente que los ojos, generando un "cortocircuito" en el cerebro. Este trastorno también es conocido como aeronausifobia, por la sensación persistente de malestar en el avión, y relacionado con un injustificado miedo. Pero esto, según los especialistas, es posible superarlo con tratamiento terapéutico, sicológico o con coaching ontológico.
También está el malestar intestinal, que se genera debido a los cambios de presión que se dan durante el viaje. Una buena técnica para evitarlo es no consumir bebidas gaseosas u otros alimentos que favorezcan a la aparición de gases. "El aire en los aviones es seco; por lo tanto, es altamente recomendable tomar abundante cantidad de agua, para evitar deshidratarse. No ingiera alcohol ni bebidas con cafeína", recomienda.
Si con frecuencia sufrís de cefalea o tenés predisposición, lo mejor es llevar en la cartera una analgésico, pues la ligera disminución de oxígeno en la cabina podría hacer que te sientas irritable o sentir dolores de cabeza.
Franjas horarias
El jet lag o "síndrome del cambio de franjas horarias" es un trastorno que afecta a quienes realizan viajes principalmente de un continente a otro o en los transatlánticos; por ejemplo al trasladarse de Sudamérica a Europa o Asia, se altera el ritmo circadiano y al distorsionar su ciclo de 24 horas se producen trastornos físicos como fatiga, falta de memoria, apatía, problemas digestivos, etcétera.
Para prevenir esto, tené en cuenta esta orientación: el ritmo circadiano se confundirá menos si viajás hacia el Oeste debido a que el reloj corporal no se ve muy afectado en su ciclo día/noche. Preparate para este vuelo durmiendo un poco más tarde de la hora que habitualmente te acostás. En cambio, si tu parada es hacia el Este, entonces es como si el sentido del reloj marchara para atrás, y para acostumbrarte y no sufrir jet lag días antes de embarcar, dormí más temprano.
El profesional considera que "los malestares producidos por el desfase de horario merecen un apartado especial por ser de aparición más frecuente. Para combatirlo se recomienda: dormir lo suficiente antes de salir de viaje, consumir una dieta balanceada, evitar comer en exceso, hacer todo el ejercicio posible durante el tiempo de duración del viaje, utilizar lo menos posible pastillas para dormir (sólo los primeros días) y adaptarse al nuevo horario siguiendo el ritmo local (hora de comidas y sueño).
Los miembros inferiores también sufren durante el vuelo, y entre los problemas más frecuentes están la hinchazón o edema, especialmente en los viajes largos, y su aparición también está vinculada con los cambios de presión. Mientras volás te conviene mantener en actividad tus pies o piernas, lo que no quiere decir que vayas a pasear por todo el avión durante todo el viaje. Sino simplemente realizar pequeños ejercicios en tu mismo asiento, sobre todo si vas en clase turista, pues te encontrarás con la imposibilidad de moverte libremente. Practicá cada cierto tiempo movimientos de pies y muslos, haciendo rotación, extensión y flexión mientras leés o escuchás música. Si se da la ocasión, cada una o dos horas caminá algunos minutos por los pasillos, mientras la tripulación lo permita. Otro consejo es evitar la ropa ajustada que podría interferir con la buena circulación sanguínea. Para contrarrestar la hinchazón de los miembros inferiores, el Dr. Portillo recomienda "realizar de vez en cuando caminatas durante el vuelo. También ayuda el estiramiento de los músculos de las pantorrillas mientras está sentado y tomar mucha agua. En personas con antecedentes de problemas circulatorios podrían utilizarse medias compresivas largas".
Airway
Desde hace un tiempo el uso de los aviones como medio de transporte se ha incrementado en gran proporción. Y aunque no sea tu debut en materia de vuelos, tené en consideración los siguientes puntos, para mostrarte como toda una lady. Sí, porque para ese reducido espacio también existen protocolos o etiqueta social. ¿No lo habías pensado? No basta solo con llevar las prendas indicadas, sino también de mucho tacto y actitud.
1 Llegó el momento. Tené a mano tu voucher o ticket, pasaporte y maleta para cuando se haga el llamado para embarcar. Llegado el momento, formá fila y nunca empujes. Si hay personas mayores y niños, cedeles espacio.
2 Memorizá tu número de asiento. Una vez adentro, recorré con la vista rápidamente los números y nunca ocupes un asiento que no sea el tuyo. ¿Te equivocaste? Pedí disculpas, y buscá inmediatamente el lugar que te corresponde.
3 Si bien se maneja un tamaño estandar en cuanto al tamaño del equipaje de mano, algunas aerolíneas dan especificaciones al respecto. Para evitar contratiempos podés preguntar unos días antes en el call center de la empresa. No es correcto que ocupes más espacio del que te corresponde en el maletero o incluso en el mismo asiento.
4 Sé cortés en todo momento con el personal a bordo. Al subir, saludalos amablemente, y no te detengas en la puerta para hablar con ellos para no obstaculizar a los demás pasajeros. Durante el vuelo sé cordial cuando les pidas algo.
5 Si te tocó ventanilla, prestá atención al momento en el que desees levantarte, entablar una conversación, etc. Puede que tus compañeros de asiento estén leyendo, durmiendo o viendo TV y no desean ser molestados. Si iniciaste un diálogo con el o la de al lado, nunca hablen de catástrofes aéreas o enfermedades. Tampoco los incomodes con música en volumen alto.
6 ¿Viajás con niños? No los pierdas de vista. No es correcto que jueguen con botones, elementos u otros dentro del avión. Más aún que molesten a los demás pasajeros.
7 Paciencia y prudencia son claves si notás que otro u otros pasajeros están molestos. Conservá la calma y en todo caso recurrí al personal de a bordo. El mismo ambiente pequeño del avión hace que algunas personas se sientan incómodas por malestares, dolores de oído u otros inconvenientes.