Una familia vive en la extrema pobreza

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YBYCUI (Aldo Lezcano, corresponsal). El 26 de mayo último empezó el vía crucis para la familia integrada por Emilio Martínez Zaracho (30), Nélida Giménez Cabrera (29) y sus tres hijos menores, de 12, 6 y 3 años de edad.

La pareja, oriunda de la compañía Ybycuí Punta, trabajaba como encargada de un establecimiento ganadero ubicado en la compañía Loma, del distrito de Quyquyhó, perteneciente a “Beto” Gorostiaga Fanego.

Nélida relató que en mayo pasado su marido vendió un ternero de unos 8 meses sin marca que le habían regalado. Sin embargo, Gorostiaga Fanego, persona muy influyente en carácter de sobrino del fallecido senador Julio Fanego, lo denunció alegando que el animal “orejano” era de su propiedad.

Según la mujer, ella y su marido eran explotados en la estancia y el patrón se negaba a aumentar el sueldito de G. 350 mil que le pagaba a la pareja.

“El estaba al tanto de la inocencia de mi marido, solo que preparó la estrategia y realizó la denuncia para evitar indemnizarnos por casi 5 años de antigüedad”, relató Nélida entre sollozos.

Explicó que el 26 de mayo, a raíz de la denuncia, Emilio fue privado de su libertad por orden del fiscal de Ybycuí, Alfredo Ramos Manzur, mientras las pertenencias de la familia fueron tiradas a la vía pública.

Martínez fue a la cárcel mediante un oficio judicial de la jueza Viviana Benítez. Una fuente judicial indicó que la magistrada realizó lo correcto ante la supuesta desidia del defensor de reo pobre, Isabelino Silva, quien llamativamente no realizó los trámites correspondientes para que el afectado como mínimo pudiera lograr una medida sustitutiva a la prisión.

Nélida y sus tres criaturas, después de permanecer unos días en un patio ajeno en Ybycuí, fueron ubicadas en el asentamiento “Che Pueblo Pora II”.

Intentamos hablar con el abogado Silva, pero no lo ubicamos. También procuramos escuchar la versión de Fanego, pero tampoco lo encontramos y no nos devolvió la llamada.