Las polémicas vuvuzelas, las largas trompetas típicas del fútbol sudafricano, siguieron acaparando la atención este domingo en el Mundial, después que el Comité Organizador Local (LOC) rechazara prohibir estos instrumentos. “Las vuvuzelas son un fenómeno cultural vinculado a nuestro país y al fútbol. Nuestro director Danny Jordaan nunca dijo que pudieran ser prohibidas”, declaró el portavoz del LOC, Rich Mkhondo, citado por la agencia Sapa.
En una entrevista difundida este domingo por la BBC, Jordaan aseguró que “si un país en liza se queja, actuaremos, pero hasta ahora hemos escuchado a la televisión y a los espectadores, y es un asunto sobre el que actualmente estamos reflexionando” .
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
“Para aclarar lo que Jordaan dijo: si las vuvuzelas son utilizadas para atacar o herir a otros aficionados, o lanzarlas al campo de juego durante un encuentro, entonces reflexionaremos sobre los medios para impedir que la gente las lleve a los estadios”, puntualizó Mkhondo.
La vuvuzelas han sido desde el comienzo en este Mundial objeto de polémica después de las quejas de equipos e hinchas extranjeros. En los entrenamientos, en la calle, en los estadios, se oye el sonido de estos “temibles” instrumentos y algunos, como el astro portugués Cristiano Ronaldo, admiten que “es difícil concentrarse para los que están en el campo de juego” . “Las selecciones dicen únicamente cosas malas de las vuvuzelas, pero hay que respetarlas. Eso no agrada a casi nadie, pero va con la gente a la que le agrada soplar y hacer ruido”, añadió el astro portugués.
Inventor de la vuvuzela dice que no es pecado hacer ruido
Cuando se escoge una vuvuzela en la Copa del Mundo de fútbol se pone el dinero donde está la boca. La omnipresente trompeta plástica, adoptada como un emblema de la Copa del Mundo tanto por sudafricanos como también por los visitantes, se vende a precios que van entre 20 rand (2,6 dólares) por una simple, importada de China, a 60 rand por un instrumento más trabajado, producido en Sudáfrica.
“Nuestras vuvuzelas tienen el sonido más puro y son las más fáciles de tocar. Un niño de dos años puede tocarla”, dijo Neil van Schalkwyk de Ciudad del Cabo, quien desarrolló la vuvuzela hace siete años y cuyas ventas han crecido desde 500 mensuales a 50.000. “Nuestras vuvuzelas también tienen una boquilla mucho más cómoda. Creo que al término de la Copa del Mundo veremos a muchas personas con labios cortados e irritados”, agregó (AFP y Reuters).