Bueno, lo admito. Toqué este tema la vez pasada. Me obligan a extenderme un poco más sobre el tema dos cosas: mi certificado de nacimiento dice “Paraguay” y lo acontecido desde que conversamos por ultima vez me ha inquietando un tanto.
Shh, no haga tanto ruido. Usted es ahora a fly on the wall (una mosca en la pared) como dicen los angloparlantes. Por favor, no interrumpa y preste atención que está llegando un estudiante de medicina.Vamos a hablar en alemán pero se lo voy traducir todo al español. Todo menos los nombres. No podemos usar el nombre verdadero de esta gente por obvias razones.
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- Gracias por postularse a un puesto de doctorando en nuestro laboratorio, Sr. Müller.
- Muchas gracias a usted por invitarme a una entrevista.
En Alemania para accedar al título de doctor en medicina es obligatorio presentar una tesis basada en un trabajo de investigación. De lo contrario el estudiante se gradua solo con el título de “médico”. No es necesario doctorarse, pero además de ser una cuestión de estatus el público en general espera ver esas dos letritas al lado del nombre del médico, así que la mayoría se doctora.El doctorando recibe supervision y la posibilidad de conseguir datos para su tesis, pero no recibe dinero por su trabajo. Si necesita ese tipo de apoyo debe generalmente conseguir una beca por su cuenta, si es que ya no está recibiendo una. Laboratorios como el nuestro reciben un número de solicitudes que exceden ampliamente nuestra demanda, así que debemos seleccionar a los mejores candidatos.
- Veo en su curriculum vitae que usted tiene un promedio de calificaciones muy bueno, felicitaciones. Pero no fueron sus notas las que me motivaron a invitarle a una entrevista. Después de leer su email y el curriculum vitae me dije a mi mismo que debo conocer a esta persona.
- ¿Ah, sí? ¡Qué bien!
- Sr. Müller, son los peores que recibido hasta ahora. No solo envió usted el email luego que la fecha y hora de entrega expirásen, el tono de su redacción solo puede interpretarse como extremadamente altanero. Tan altanero que me hizo reír. Entre otras cosas, le invité porque quería ver si se atrevería a decirme en la cara lo que escribió en su email.
- Pero yo…
- Tranquilo, con solo hablar con usted un par de minutos uno se da cuenta que usted es un buen muchacho. Consiga un libro sobre como preparar material para solicitar trabajo, es más, lea varios y ponga lo leído en práctica. Aquí tiene una lista de los libros que me parecen buenos. Además de sugerirle que ponga atención a como se redacta la carta que debe enviar, debo decirle que también debe aprender como se escribe un curriculum vitae. No es suficiente saber la estructura, ponga atención a la historia que nos está contando. Su única experiencia clínica hasta el momento es al parecer haber ayudado en el consultorio médico privado de su papá. Comparado con algunos de sus rivales que han hecho prácticas en las zonas más pobres y peligrosas de África usted no queda muy bien parado que digamos. No me malentienda, no es necesario que vaya al África para trabajar con nosotros. Pero usted no puede trabajar con nosotros antes de que haya experimentado trabajar fuera del consultorio de su papá.Recuerde, nosotros no trabajamos con animales de laboratorio sino con seres humanos. Otra cosa, el ámbito médico en Alemania es muy conservador en algunas cosas.A mi personalmente no me importa que ropa se ponga encima, pero enviar un curriculum con una foto suya con ropa deportiva visiblemente arrugada no va a dar la impression positiva que usted busca. Recuerde que la foto no es obligatoria. Espero que comprenda que le estoy diciendo esto porque quiero ayudarle.Podría haberle ignorado, pero eso no sería constructivo. Haga lo que le digo y pruebe de nuevo en uno o dos años. Tenga usted un buen día y buena suerte.
- Sr. Schmitt, pase por favor. Bienvenido, tome asiento. ¿Supongo que sabe porque le he vuelto a llamar?
- ¿Necesita más información?
A este estudiante llamaremos, Peter Schmitt. Schmitt tenía era bien bajito. Además de hablar con un fuerte acento del interior de un país limítrofe, tenía un problema al hablar que dificultaba un poco entenderle y era un tanto lento. Considerando que los examinadores en exámenes orales no son precisamente muy pacientes, estaba seguro que en tales exámenes no le había ido muy bien. Y estaba también seguro que le sería extremadamente difícil encontrar un laboratorio que le aceptase.
- Para serle honesto, su calificación promedio como estudiante de medicina no es precisamente la mejor que he visto. Sin embargo, en mi opinión la calificación promedio no es lo más importante. Es la motivación y el deseo de aprender. Entre los 50 solicitantes usted fue el único en decirme que quiere trabajar con nosotros porque estamos en la clínica de neurología y que su sueño es ser neurólogo. Sr. Schmitt, como ya se habrá dado cuenta no soy de por aquí.Estoy aquí porque hubo gente que creyó en mi y me dió una oportunidad.Yo creo en usted y quiero darle una oportunidad. He decidido recomendar que usted sea aceptado. Va a tener que trabajar muy duro. Si en algún momento noto que usted no está aplicandóse voy a pedirle que no venga más y sin pestañear voy a dar su lugar a otra persona.
Como el trabajo incluye ir a distintos hospitales a examinar pacientes que parecen reunir las condiciones necesarias para cierto estudio, a veces debo ir con un grupo de estudiantes adonde se encuentren los pacientes. Tengo como regla personal mía llegar siempre 10 minutos antes de la hora convenida. Peter estaba siempre allí antes de que yo llegase, esperando en la entrada del hospital aunque lloviese a cántaros. Hasta cuando a veces debiamos trabajar larguísimas horas en condiciones agotadoras, era el único en nunca jamás quejarse. Sus trabajos no eran siempre los mejores pero eran siempre entregados a tiempo.Peter llegó a ser eventualmente el mejor del grupo y estoy seguro que será un excelente neurólogo. Fue una excelente inversión de nuestro tiempo. Si me hubiese basado únicamente en las calificaciones hubieramos pérdido a un excelente estudiante y él la oportunidad de desarrollar su potencial.Y es aquí donde me vuelvo un poco solemne y digo que me da una gran satisfacción saber que puedo contribuir a la formación de personas de bien que se dedican a sanar las heridas y secar las lágrimas de la humanidad.
¿Pero no es poco ortodoxo esto de considerar no solo las notas? Se pregunta usted con la perspicacia que caracteriza a mis lectores. No, no lo es. Poco ortodoxo es considerar solo un cierto puntaje. Considerar también otros factores es en realidad algo bastante común en otros paísesen la selección de estudiantes, inclusive para becas.Consideremos el caso de becas para estudios universitarios. Si la beca busca solucionar un problema social bastante complicado, es probabablemente una excelente idea agotar todas las avenidas posibles para estar seguros de que la inversión será hecha en personas que nos den el resultado que queremos. Paraguay es un problema bastante complicado. Tanto que muchas organizaciones extranjeras lo clasifican en la categoría de „cementerio de las buenas intenciones“. Es muy probable que en el caso de Paraguay se debanplanear programas de becas que sean sensibles a su grado de complejidad. Y me temo que esto no está sucediendo.
El poeta Carlos Miguel Jiménez nos dice entre otras cosas que en Paraguay queremos una „patria sin muralla para el pensamiento, libre como el viento sin miedo a metralla, la nación modelo que por su cultura se eleve a la altura de todos los cielos“. El mismo poeta nos dice que las voces de los estudiantes son „promesas vibrantes de luz paraguaya“.
Para que los paraguayos logren vivir en ese Paraguay es crucial que no haya promesas vibrantes de luz paraguaya que decidan no ir a la universidad porque no tienen el dinero necesario para cubrir los costos de una educación universitaria. Darles becas a estas personas no es una obra de caridad, es una inversión en el futuro de todos los paraguayos. Así como Paraguay debe invertir en más y mejor infraestructa, debe invertir en el desarrollo de su capital humano. Paraguay, especialmente considerando su situación, no puede permitir que haya gente capaz y dispuesta a cursar estudios universitarios que desista de la idea porque tiene escasos recursos económicos.
La planta hidroeléctrica de Itaipu ofrece 1000 becas de grado universitario para jóvenes paraguayos que concluyan el colegio secundario con una calificación promedio de 4.0 en una escala del 1 al 5. Su reglamento explica que esta „busca apoyar la formación universitaria de jóvenes paraguayos talentosos, pertenecientes a familias de escasos recursos económicos, de modo a ampliar sus oportunidades de mejora de calidad de vida, propiciar su movilidad social y facilitar que desde su ejercicio profesional contribuyan al desarrollo sustentable de su comunidad y del Paraguay. Para cumplir con este objetivo general, desde el año 2006, la ITAIPU Binacional asiste financieramente, a jóvenes egresados/as de la Educación Media, para cursar carreras universitarias de grado en universidades paraguayas“.
El nivel de la oferta educativa en instituciones públicas, sector de donde proviene la mayoría de los postulantes, es sumamente heterogéneo, pero con excepción de un puñado de instituciones como tal vez el Colegio Técnico Nacional, la educación pública paraguaya promedio tiene un nivel deplorable. La calidad promedio de la infraestructura y la formación docente, por nombrar solo algunos de muchos factores, es inclusive abrumadoramente inferior a la de Brasil y Argentina. Y como los niveles de desigualdad en Paraguay están entre los más altos del mundo no son pocos los jóvenes que por razones económicas no pueden concluir el colegio secundario. Los jóvenes que se presentan cada año a concursar por una beca de Itaipu han logrado concluir su educación secundaria con mucho sacrificio,luego de enfrentar circunstancias que desanimarían a prácticamente cualquiera. Siguieron las reglas impuestas. No solo lograron graduarse, sino lo hicieron con un promedio mínimo de 4.0. Un promedio que no se logra bebiendo cocteles en una hamaca todo el día. Trágicamente el contenido programático en muchos de sus colegios no se desarrolla completamente o el nivel de instrucción no es el ideal. Ese 4.0 (o más) que han obtenido con mucho esfuerzo no refleja el mejor nivel posible. Están en desventaja por no haberseles dado una mejor oportunidad.Este es especial, pero no exclusivamente,el caso de aquellos que provienen de colegios públicos rurales en los puntos más aislados del territorio paraguayo.
Como es de esperarse la mayoría no aprueba con el requerido 60% los examenes de matemáticas y lengua castellana que Itaipu utiliza como criterio de selección. Sorprendentemente las redes sociales y hasta afamados periodistas acusan a estos jóvenes de ser haraganes, gente indolente que solo puede culparse a sí misma por su „fracaso“. Un periodista inclusive afirmó que no es importante indagar porque no alcanzan el puntaje requerido y que deberían volver a cursar el colegio porque habían desprovechado la oportunidad dada y no se merecían otra.Su mensaje a la juventud paraguaya parece ser que un revés en un par de tests debe definirnos como personas. No seré periodista (nadie es perfecto), y mucho menos de ninguna „élite“, pero me atrevo a sugerir con la insolencia que me caracteriza desde niño, que este y todos nuestros periodistas tengan la valentía de reconocer que los adultos han fallado en facilitarles el éxito académico a estas „promesas vibrantes de luz paraguaya“, y que tengan el corazón para ofrecerles a estos jóvenes una palabra de aliento desde sus columnas para motivarles a no darse por vencidos. Y arriesgando a caer de cabeza en la cursilería, les recuerdo dos clichés que no por ser clichés dejan de ser ciertos: la peor batalla es la que no se decide pelear por temor a fracasar y el arte de vencer se aprende precisamente en las derrotas.
Me pregunto cuantos de estos famosos periodistas se habrán sentado a hablar con grupos de estos jóvenes para saber más sobre sus vidas. ¿Cuántos habrán hablado con cuántos padres y maestros de estos jóvenes pudieron encontrar? ¿Cuántos habrán entrevistado a los mejores pedágogos del país para saber si el resultado de esos exámenes es realmente un predictor fiable del rendimiento académico universitario, una medición aceptable de talento y si el criterio de selección no debería ser más amplio? ¿Cuántos pidieron los datos estadísticos de estos exámenes para explicarnos de que parte del país vienen y en que colegioestudiaron aquellos que pasaron o reprobaron estos examenes? ¿Cuántos indagaron si el formato de los examénes de Itaipu se centra en regurgitar información o en descubrir el grado de talento en el análisis crítico de la información? Por favor corrijánme si me equivoco pero me atrevo a responderme a mi mismo que ninguno lo hizo.
Sin embargo, si pudimos leer una serie de articulos sobre Lina Piris Escobar, la postulante que obtuvo una puntuación perfecta en los examenes del programa de 1000 becas de Itaipu. La historia de Lina es sin duda inspiradora y merece toda la atención que la prensa decida darle. Paraguay necesita conocer más historias como la de Lina. Hija de un agricultor y una ama de casa, Lina había realizado un cursillo preparatorio para el ingreso a la carrera de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción, a la que no pudo ingresar por faltarle un punto. En declaraciones a la prensa comentó que este largo cursillo preparatorio le había ayudado significativamente a aprobar los examenes. En otras declaraciones a los medios de comunicación Lina comentó que también había sacrificado su vida social para dedicar más tiempo al estudio y que cuando empieze a estudiar ingeniería en una universidad privada seguirá probablemente negándose una vida social normal.
Esta noticia fue rápidamente usada por muchos en las redes sociales paraguayas como combustible para villanizar a las víctimas. ¿No ilustra acaso el caso de Lina el hecho de que los propios postulantes son los únicos culpables de su fracaso en los examenes de Itaipu? Un aparentemente gran número de paraguayos en las redes socialesparece responder afirmativamente a esta pregunta. Usan esta maravillosa historia de intenso apoyo familiar, abnegación personal extrema y óptima aptitud académica para fundamentar una postura en la que el pobre permanece pobre porque quiere serlo, el pobre es culpable de su pobreza, el pobre es pobre porque es perezoso, inmoral, deshonesto, no tiene plata porque no sabe ahorrar, es de baja inteligencia, desordenado, sin ambición, carente de valores y „motivación para ser patriota“. El mensaje de esta gente es que la atención debe ser dirigida solo al comportamiento de los individuos, usted y yo debemos „tranformarnos“, nuestro sistema social y económico está muy bien como está, solo necesita parches y no hay que buscar explicaciones en la interacción entre el sistema y los individuos. Todo está bajo nuestro control, somos arquitectos de nuestro destino, no sacudan el bote, que sigan las cosas como están y es solo cuestión de varias decadas más para que nos convirtamos en un país sin pobreza. Nuestro contexto no importa tanto, afirman. Nos dicen que necesitamos más ingenieros, técnicos, que no necesitamos tanto a profesionales que nos ayuden a preservar nuestro patrimonio cultural, aprender de nuestro pasado y presente, comunicarnos mejor, reflexionar sobre nuestra calidad de vida y a mejorarla.
Y esto nos lleva de nuevo al reglamento de la convocatoria de las becas de Itaipu. El reglamento nos explica además que aceptan postulaciones solo para cursar las carreras citadas abajo porque son las de „mayor impacto en la atención de las necesidades básicas de la población paraguaya“porque „impulsan el desarrollo sustentable de las distintas regiones del país“:
Grupo 1: Medicina, Enfermería, Odontología, Bioquímica, Obstetricia.
Grupo 2: Ingeniería Civil, Ingeniería Industrial, Ingeniería Electrónica, Ingeniería en Electricidad, Ingeniería Electromecánica, Ingeniería Química, Ingeniería en Alimentos, Ingeniería en Ciencias Geográficas, Ingeniería Mecánica, Ingeniería de Producción, Ingeniería en Informática, Ingeniería Mecatrónica, Licenciatura en Análisis de Sistemas, Diseño Textil, Ingeniería Ambiental y Arquitectura.
Grupo 3: Agronomía, Veterinaria, Licenciatura en Administración Agropecuaria, Ingeniería Forestal, Química Industrial, Ingeniería en Ecología Humana, Ingeniería Agroambiental, Zootecnia, Economía,
Contabilidad, Gestión de la Hospitalidad (Hotelería, Turismo, Gastronomía) e Ingeniería Agroindustrial.
Yo, sin embargo, pienso como Adam Frank, profesor de astrofísica de la Universidad de Rochester, que escribió recientemente que estamos en un mundo en donde las antiguas barreras entre las humanidades, las ciencias sociales y las carreras mencionadas arriba están desapareciendo. Nos da como ejemplo, que como por un lado hay cada vez más historiadores que tratan de responder preguntas sobre la experiencia humana usando técnicas altamente sofisticadas de análisis de datos (big data) antes reservadas solo para profesionales como expertos en ingeniería, por otro lado hay cada vez más ingenieros que deben aprender contenidos „humanísticos“ para poder desarrollar sistemas que puedan ser usados por la gente con niveles altos de satisfacción y bajos niveles de error.En mi caso personal, cuando estudié psicología en Japón a mediados de los años noventa, una de mis primeras asignaturas obligatorias fue introducción a la informática en donde aprendimos los rudimentos básicos de la programación de computadoras usando diversos lenguajes. La línea de la que habla Frank ya en esa epoca era a menudo poco clara o no existía. Por ejemplo, un día normal consistía en pasar de la clase de introducción a la filosofía a esta clase de informática para luego ir a otra sobre la informática aplicada a las ciencias cognitivas y de allí pasar a una clase de psicología social en donde debíamos presentar trabajamos con páginas web cuyos códigos debiamos escribir nosotros mismos.
No solo las becas de Itaipu parecen no estar muy bien enteradas sobre las tendencias mundiales en educación universitaria, nos dan la impresión de no entender lo que implica cursar exitosamente una carrera universitaria. ¿Porqué? Veamos qué reciben exactamente los ganadores de estas becas.
Según el reglamento en el caso de estudiantes que eligen universidades privadas Itaipu paga:
a. Curso de admisión que la Universidad asignada requiera;
b. Matrícula y cuotas mensuales de la carrera seleccionada;
c. Aranceles de exámenes ordinarios;
d. Otros aranceles pertinentes a la carrera, debidamente justificados por la
Universidad respectiva, durante el tiempo de duración nominal de la carrera;
e. Otros aranceles requeridos para la culminación de la carrera, debidamente justificados por la Universidad respectiva, siempre y cuando el/la Becario/a cumpla con todos los requisitos de culminación de la carrera en el plazo de un año, computado a partir del término de los años de duración nominal de la carrera cursada;
f. Tramitación del Título de Grado
Mientras que en el caso de aquellos que eligen universidades nacionales los beneficios serían:
a. Una asignación inicial, en dos pagos semestrales, equivalente al monto de Gs. 4.500.000 (guaraníes cuatro millones quinientos mil), para cubrir los costos de preparación para el ingreso a la carrera seleccionada en la Universidad asignada;
b. Una asignación anual, en dos pagos semestrales, equivalente al monto de Gs. 4.500.000 (guaraníes cuatro millones quinientos mil), para cubrir los costos académicos de sus estudios universitarios, por el plazo máximo de duración nominal de la carrera asignada en la Universidad respectiva; y
c. Cuando la culminación de la Carrera asignada esté sujeta al desarrollo de un Proyecto de Fin de Carrera, Defensa y Aprobación de Tesis, Práctica Profesional Supervisada, o algún equivalente, la
asignación anual podrá extenderse por un año adicional, siempre y cuando el/la becario/a desarrolle,
presente y defienda tales requisitos de fin de carrera en el plazo de un año, computado a partir del
cumplimiento de los años de duración nominal de la carrera cursada.
Obviamente peor es nada. Pero peor es nada no puede ser nuestra filosofía educativa. Estos beneficios son insuficientes. No solo desde un punto de vista humano sino también práctico. El estado paraguayo debe asegurarse que su inversión es exitosa. Recordemos que estos son estudiantes de escasos recursos económicos. Como estos estudiantes deben trasladarse hasta su lugar de estudios es necesario cubrir el costo del transporte desde su vivienda hasta el campus. Como son seres humanos es probable que tengan en algún momento problemas de salud, así que es necesario cubrir el costo de un seguro médico/odontológico. Es también posible que deban mudarse a otras ciudades o que el ambiente en el hogar de sus padres/tutores no es el ideal para el estudio, así que es necesario contruir residencias estudiantiles o cubrir los costos del alquiler de una vivienda. Necesitan comprar una computadora, libros, materiales didácticos, aprender inglés y otros idiomas extranjeros. Y necesitan comer, vestirse y recrearse. En otras palabras, necesitan que se les asigne una mensualidad para cubrir estos gastos. Bajo un estricto control, por supuesto. De esa manera el becario solo debe dedicarse a estudiar. Para el lector paraguayo debe ser bastante dificil de comprender, pero el cursar una carrera universitaria con un rendimiento excelente requiere una dedicación de tiempo completo. Largas horas de estudio. Una carrera universitaria que esté acorde al nivel esperado internacionalmente no puede cursarse con un buen rendimiento si se debe dedicar tiempo a trabajar para poder sobrevivir. Y es muy probable que, cubriendo la beca lo que cubre, la mayoría de los becarios deban recibir considerable ayuda económica de sus familiares o trabajar ellos mismos.
Además de expandir la cobertura económica, Itaipu debe estipular la obligatoriedad de la participación de los becarios en eventos y proyectos comunitarios varias veces durante el año lectivo y sus vacaciones. Deben tener reuniones obligatorias regularescon trabajadores sociales y otros becariospara poder facilitar la identificacióny solución de posibles problemas. También debe haber un plan de inserción laboral o apoyo a estudios de postgrado. No sería mala idea crear un portal web mucho mejor que el actual que sirva no solo como tablero de anuncios sino como un recurso online que aproveche todo el potencial de internet para el éxito del programa.
No olvidemos que según su reglamento estas becas buscan „apoyar la formación universitaria de jóvenes paraguayos talentosos, pertenecientes a familias de escasos recursos económicos, de modo a ampliar sus oportunidades de mejora de calidad de vida, propiciar su movilidad social y facilitar que desde su ejercicio profesional contribuyan al desarrollo sustentable de su comunidad y del Paraguay.
Hagamos las cosas bien. Cumplamos realmente estos objetivosmejorando el proceso de selección y la implementación. Basta de peor es nada. Es hora de exigir lo mejor de lo mejor. Como dijo Don Víctor Montórfano:
„Pyhare ku ijapyra'ÿva,
aretéma niko oiko
ñane retamíme oñuva
ha pytumbýpe oguereko.
Marõpa nipo ku osêta
kuarahy, pe amo ñu pahápe
ñande jopévo hatãpe, ñane mombaymihaguã?“
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Alex López-Rolón ( @xealleax ) es un psicólogo paraguayo formado en Japón (en japonés) en la Universidad de Chiba y especializado en neuropsicología cognitiva clínica y experimental en diferentes universidades, centros de investigación y hospitales europeos. Trabaja actualmente en Alemania como investigador del Departamento de Neurología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Múnich.