El desafío de emprender una Pyme

Este artículo tiene 12 años de antigüedad

A lo largo de estos 20 años de trabajar en el mundo de la pequeñas y medianas empresas, de emprendedores, me preguntan con frecuencia ¿es difícil crear una empresa que funcione?, y la otra, ¿debo crear mi empresa propia o seguir en función de dependencia?

Hoy me ocuparé de la primera.

Digo siempre que en los negocios, como en otras actividades, NO HAY ENLATADOS.

Me pregunto y les pregunto: ¡¿Qué es fácil y que es difícil?!, ¡¿qué es caro y qué es barato?!

Quizás, en 1993, cuando fundamos el Centro de Atención a la Pequeña y Mediana Empresa (CAPYME), mi respuesta haya sido (no recuerdo bien): “¡No es fácil, necesita de mucha investigación y planificación!”.

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Hoy la respuesta sigue siendo quizás parecida a esa época, pero le agregaría que crear una empresa “es sencillo”.

¿Sencillo? ¿Cómo y porqué?

Y creo que sí, es más, estoy seguro que sí.

¿Qué se necesita para iniciar un negocio, que sea autosustentable en corto tiempo? (no nos ocuparemos de los aspectos legales y formales… Eso es otra cosa, importante pero es otra cosa).

Lo colocaré bajo un esquema rápido y simple.

Para crear o iniciar un negocio necesitamos:

¡Ya está! Tenemos la lista de lo que se necesita para montar una empresa. O sea, iniciar, ¡crear o montar un negocio es sencillo!

Lo que no es fácil es:

- Que los clientes me prefieran a mí y no a la competencia.

- Que salgan satisfechos en calidad, precio y rapidez en la atención o entrega.

- Que vuelvan a comprar de mi negocio, que es la única manera de mantener un negocio en el mercado.

Pero con esta lista, la cosa pareciera aún no ser tan difícil.

Entonces les pregunto: ¿Porqué la realidad de muchas Pymes es que el día a día para el propietario y gerente es tan complicado, estresante, desgastante  y hasta frustante?

Les puedo asegurar parte de esta respuesta.

Por un lado, porque no nos preparamos para ser gerentes profesionales, que significa ser buenos planificadores, organizadores y administradores.

Y por el otro lado, no le preparamos a nuestros colaboradores, tanto en capacidad como en actitud, para que puedan desarrollar con eficiencia, efectividad y eficacia el trabajo.

Decimos:

*      El rumbo del negocio lo determina el propietario (o socios).

*      El potencial del negocio lo determina la organización (su capacidad de respuesta) y,

*      El éxito del negocio lo determina su gente, el ¡equipo humano!

Tenemos el producto…

Está el mercado…

Ahora hace falta que hagamos un buen trabajo de comunicación, venta, distribución y cobranza.

Personas preparadas, capacitadas y con actitud de servicio, harán un trabajo excelente.

Personas medianamente capacitadas y sin comprender el propósito del negocio, harán un trabajo mediocre.

Personas sin preparación y desmotivadas, harán un trabajo pésimo.

¡Invierta en la gente, en usted y sus colaboradores! Su empresa se lo agradecerá.

Hasta la próxima, cuando conversemos sobre si “Debería arriesgarme a montar mi propio negocio…. o seguir con el sueldo fijo”.

P.D. Usted me está preguntando antes de despedirme (y se está preguntando): “¿De donde saco el dinero para hacer todo esto que supuestamente es tan sencillo?”.

Es válida su pregunta. Hay mucha oferta de crédito en el mercado. Quizás no sean tan baratas, ni ágiles ni adecuadas para el desarrollo de las Pymes. Pero ¡es lo que hay! Fortalezca su gremio, asociación o cámara para exigir mejores condiciones.

Otras opciones son un socio inversor y formar alianzas estratégicas.

Las cooperativas generalmente muestran las mejores opciones en el mercado financiero.