Activistas jóvenes viajaron a Tallahassee para reunirse con congresistas estatales y respaldar la propuesta HB1007, que prohibiría centros de datos de hiperescala en zonas agrícolas, de conservación ambiental, de uso mixto y residenciales por su impacto en servicios públicos como el agua y la luz.
La iniciativa también impediría tarifas ocultas a usuarios por estas instalaciones, lo que preocupa a habitantes del estado, donde la empresa eléctrica local Florida Power & Light (FPL) implementó este año el mayor aumento de sus precios en la historia, con una media de 2,5 dólares adicionales al mes por cliente.
Angie Álvarez, quien colabora con The Cleo Institute, organización participante, denunció que los centros de datos de la IA "consumen demasiados recursos", por lo que "no pueden" estar Florida, donde los recursos naturales son característicos del estado y la población depende de ellos.
"Las comunidades son las primeras afectadas, principalmente porque, como sabemos, los 'data centers' consumen los recursos, que son el agua, la energía. Y no es una cosa de: 'oh, eso es lo que va a pasar (en el futuro)', sino es lo que está pasando ahora", indicó Álvarez en una entrevista con EFE.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Ambientalistas han elevado la batalla contra los centros de datos en Estados Unidos, donde hay un estimado de 3.952, con alrededor de un tercio de ellos tan solo en cuatro estados Virginia (568), Texas (392), California (288) e Illinois (206), mientras que en Florida hay 107, según la organización Data Center Map.
Aunque existen desde hace décadas, la IA requiere que sean de hiperescala, es decir, con al menos 5.000 servidores, lo que puede exceder el millón de pies cuadrados de superficie (más de 92.000 metros cuadrados), según un reporte del Pew Research Center.
Esta infraestructura puede consumir en un día el agua equivalente para 50.000 personas, según el Environmental and Energy Study Institute (EESI), o casi tanta electricidad como 100.000 viviendas, lo que incrementará hasta en 20 veces en los próximos años, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA).
"Podemos ver noticias de los 'data centers' que están a lo largo de los Estados Unidos y cómo las comunidades ni siquiera pueden abrir el grifo y tener un buen flujo de agua porque no hay agua, entonces esos son los efectos que estamos pasando ahorita", advirtió Álvarez.
La batalla contra los abusos de la IA, encarecimiento de tarifas y contaminación de recursos la impulsan a nivel local asociaciones como Poder Latinx, con presencia en Florida, Arizona, Georgia, Texas, California y otros estados, donde advierten del impacto en los consumidores de energía latinos.
"Es muy importante porque esto es un tema que nos afecta a todos, no importa la raza, religión o partido político y la comunidad latina está incluida", expuso a EFE el coordinador nacional de EcoPoder de Poder Latinx, Alejandro Florez, quien acudió a Tallahassee junto con jóvenes de Miami, Jacksonville y Tampa.
El activista reconoce que hay apertura y apoyo bipardista en Florida, donde la legislación la propuso el representante Phillip Wayne Griffitts, del Partido Republicano, que controla la mayoría del legislativo local.
Además, el gobernador del estado, el republicano Ron DeSantis, ha propuesto medidas similares al avisar en diciembre que insistirá en regular la IA pese a una orden de Trump para que solo haya una normativa federal y evitar las restricciones estatales.
En las reuniones en Tallahassee, Florez expuso que buscan que los legisladores trabajen con la comunidad para regular la construcción de los centros de datos.
"No para pararlo, porque obviamente todos estamos a favor del progreso, pero hacerlo de una manera controlada sin que nos afecte a los precios de la energía de la comunidad y que nos quiten los recursos como el agua", expresó.
