Nuevo avance en el camino hacia la desviación de asteroides

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DART, siglas en inglés de Prueba de Redirección de un Asteroide Doble (‘dardo’ en su traducción al español) es una sonda lanzada por NASA en 2022 para chocar con el asteroide Dimorfo, de 160 metros de diámetro (como una gran pirámide egipcia) y situado a 11 millones de kilómetros de la Tierra.

Dimorfo gira alrededor de otro asteroide más grande, Dídimo, y ambos orbitan alrededor del Sol.

Los primeros análisis de resultados de la misión DART mostraron que el impacto de la sonda fue capaz de ralentizar y alterar la órbita de Dimorfo alrededor de Dídimo.

En el estudio conocido hoy, los investigadores explican que el impacto también ralentizó la órbita heliocéntrica de todo el sistema Dídimo en más de 10 micrómetros por segundo.

Se trata de la primera vez que las ciencias espaciales logran provocar un cambio deliberado en la órbita heliocéntrica de un cuerpo celeste, en este caso, en un sistema de asteroides binarios, el formado por Dídimo y Dimorfo.

Los investigadores, de varios centros estadounidenses, atribuyen la ralentización orbital lograda por DART a dos factores: el impacto de la nave espacial en sí y el impulso adicional de los restos del asteroide expulsados fuera del sistema binario.

“Tanto el impacto en Dimorfo como los restos expulsados alteraron la trayectoria y la velocidad del baricentro del sistema Dídimo, o el punto orbital central, que también determina la trayectoria orbital del sistema alrededor del Sol”, subrayan los autores.

Para seguir profundizado en esta cuestión, la misión Hera de la Agencia Espacial Europea (ESA en inglés) va de camino hacia Dídimo para seguir recopilando datos del impacto de la sonda DART. Su llegada al asteroide está prevista para noviembre de este año.

“Al demostrar que las misiones de desviación de asteroides, como DART, pueden provocar cambios en la órbita heliocéntrica de un cuerpo celeste, este estudio supone un notable avance en nuestra capacidad para prevenir futuros impactos de asteroides en la Tierra”, concluyen los autores.