El método empleado, al que el estudio se refiere como "de captura-recaptura", recoge restos biológicos dejados por estos animales -como excrementos, pelaje u orina- y realiza un perfil genético al que integra una "dimensión espacial" capaz de localizar a los lobos geográficamente.
Esta técnica, que ha podido implementarse en colaboración con la Oficina Francesa de la Biodiversidad (OFB) y el laboratorio francés Antagène, supone una actualización de las técnicas de "observación indirecta de estos animales".
El resultado del estudio, que se efectuó en territorio francés durante el invierno de 2023 a 2024, es una horquilla de entre 920 y 1.125 lobos detectados; una cifra algo más elevada que en las estimaciones de años anteriores, fijada en 1.096 (2022), 1.003 (2023) y 1.013 (2024).
En comparación, las estimaciones de lobos en España apuntaron a un total de 333 manadas en 2025, lo cual se cuantifica entre 1.300 y 1.500 ejemplares, que podría afinarse en próximos años de implementarse la innovadora técnica.
