El ejemplar podría haber alcanzado unos 9 metros de longitud, según las estimaciones basadas en su cráneo.
De acuerdo con los investigadores Nicholas R. Longrich y Nour‑Eddine Jalil, se trata de una especie muy rara y solo se ha recuperado un ejemplar entre los de fósiles estudiados en la zona de Sidi Chennane, reconocida por la abundancia de restos marinos del periodo cretácico.
Los mosasaurios fueron predadores marinos de gran tamaño y este hallazgo revela que algunas especies tenían mandíbulas más finas y dientes adaptados a presas pequeñas, una variación importante antes de la extinción de los dinosaurios.
El fósil se encuentra en el Museo de Historia Natural de Marrakech y los investigadores confían que su estudio arrojará luz sobre la evolución de la fauna marina prehistórica.
