Lo que más llama la atención es la dimensión del único hueso conocido, que permite calcular aproximadamente el peso y tamaño del dinosaurio en cuestión.
Ese tamaño de tibia supone el 84 % de la longitud y el 78 % del diámetro de la tibia del tiranosaurio más grande conocido para ese periodo, escriben los autores del estudio, encabezado por la Universidad de Bath (Reino Unido).
El origen del tiranosaurio "sigue siendo enigmático, pero los fósiles sugieren un origen en el Campaniense-Maastrichtiense del sur de Laramidia", recuerda el artículo.
Durante el Cretácico Superior (entre 66 y 100 millones de años) el este y el oeste de Norteamérica eran dos masas de tierra separadas por un océano poco profundo, que se extendía desde el Golfo de México hasta el océano Ártico. Esas masas se llamaban Appalachia y Laramidia respectivamente.
Sin embargo, hay que seguir estudiando los registros de dinosaurios en esta región y se necesitan restos más completos para identificar de forma definitiva al dinosaurio, sus relaciones con otros tiranosaurios y estimaciones más precisas de su tamaño.
