El verdadero centro del placer masculino: científicos identifican la zona más sensible del pene

Sistema reproductor masculino, imagen ilustrativa.
Sistema reproductor masculino, imagen ilustrativa.Shutterstock

Un equipo de investigadores ha descubierto el delta del frenillo, una zona triangular en el pene que podría ser el equivalente masculino del punto G, revelando capacidades sensoriales inéditas en la revista Andrology.

Un equipo de investigadores afirma haber identificado el equivalente masculino del “punto G”: una pequeña zona triangular llamada delta del frenillo, ubicada en la parte inferior del pene, en la unión entre el glande y el cuerpo. El hallazgo fue publicado en la revista Andrology y se presenta como el estudio neuroanatómico más detallado del pene realizado hasta ahora.

Qué es el delta del frenillo y por qué destaca

Según el estudio, el delta del frenillo concentra una estructura nerviosa especialmente compleja.

Sistema reproductor masculino, imagen ilustrativa.
Sistema reproductor masculino, imagen ilustrativa.

En esa región se superponen parcialmente ramas nerviosas perineales y dorsales, con alta concentración de haces nerviosos y receptores corpusculares.

El artículo describe que estas terminaciones producen “sensaciones intensamente placenteras y altamente especializadas”.

El nombre delta del frenillo fue acuñado por primera vez en 2001 por el investigador neozelandés Ken McGrath, debido a su forma triangular, situada entre las alas en forma de V del glande. En su vértice se encuentra el frenillo, un puente de piel que conecta el prepucio con el pene, se lee en un informe de la Deutsche Welle.

El trabajo citado, liderado por Alfonso Cepeda-Emiliani (Universidad de Santiago de Compostela), sostiene que la investigación confirma de manera científica la existencia de una región ventral del pene que actúa como centro de la sensación sexual.

Sistema reproductor masculino, imagen ilustrativa.
Sistema reproductor masculino, imagen ilustrativa.

Los autores concluyen que, en esencia, la existencia de un centro sensorial similar al “punto G” se perfila como una realidad neuroanatómica.

Cómo se realizó el estudio: análisis microscópico en fetos y adultos

Para llegar a estas conclusiones, los científicos examinaron al microscopio penes de personas fallecidas donados a la ciencia: 30 fetos de entre 8 y 24 semanas y 14 adultos de entre 45 y 96 años.

El objetivo no solo era localizar la zona, sino también observar el desarrollo del sistema nervioso del pene, un aspecto que, según el texto, seguía siendo en gran parte desconocido incluso para especialistas.

Entre los resultados sobre desarrollo, los autores identificaron que el nervio dorsal del pene ya estaba muy desarrollado a las 8 semanas, pero que la mayoría de los receptores sensoriales no aparecía hasta las 16 semanas, momento a partir del cual comienzan a ser detectables.

Un punto más sensible que el glande, según los datos

Durante años, los libros de anatomía han descrito el glande como la parte más sensible del pene.

El nuevo trabajo matiza esta idea al señalar que el delta del frenillo contiene mayor densidad de terminaciones nerviosas y que los corpúsculos sensoriales (receptores táctiles especializados) aparecen agrupados en racimos de hasta 17, mientras que en el glande se observan de forma aislada y dispersa.

El urólogo Eric Chung (Universidad de Queensland), que no participó en el estudio, declaró a New Scientist que el delta frenular contiene “una bomba sensorial” que justifica el uso del término “punto G masculino” y que se trata de uno de los puntos más placenteros para la estimulación sexual masculina.

Circuncisión: una zona sensible situada en el área de intervención

El estudio también reaviva el debate sobre la circuncisión, ya que el delta del frenillo se encuentra exactamente en la zona donde se realiza este procedimiento.

Algunas técnicas implican incisiones a lo largo de esa área, lo que, si son profundas, podría dañar las redes nerviosas y reducir la sensibilidad sexual.

Una de las preocupaciones destacadas es que esta región no es ampliamente reconocida en la práctica clínica. La uróloga Kesley Pedler (Port Macquarie Base Hospital, Australia), que tampoco participó en la investigación, afirmó a New Scientist que el delta del frenillo no se menciona en los libros de texto de anatomía quirúrgica urológica más prestigiosos, ni siquiera en ediciones recientes.

En esa línea, los autores describen el prepucio como un “tejido erógeno especializado y específico” y consideran que la extirpación quirúrgica debería limitarse a asuntos médicos.

Pedler, que indica que solo realiza circuncisiones cuando son médicamente necesarias, coincide en que, con el conocimiento de esta zona de nervios, es aún más importante llevar a cabo estas operaciones únicamente cuando estén absolutamente indicadas.

Qué tan común es la circuncisión y qué dicen algunos estudios

De acuerdo con IFLScience, la circuncisión es poco común en la mayoría de los países, pero en Estados Unidos se practica en casi la mitad de los recién nacidos varones.

En cuanto a posibles efectos percibidos, un estudio realizado en Bélgica encontró que hombres no circuncidados declaraban sentir más placer al estimular el delta del frenillo.

En contraste, una encuesta en Estados Unidos no halló diferencias en la calidad del orgasmo entre circuncidados y no circuncidados.

Próximo paso: estudiar mejor la vulva y el clítoris

Los investigadores plantean ahora replicar este tipo de análisis en vulvas y clítoris, una anatomía que describen como históricamente ignorada por la ciencia médica.

En el texto se recuerda que el “punto G” femenino también ha enfrentado dificultades para ser reconocido y que algunos médicos niegan su existencia por la falta de agrupaciones nerviosas claras en su ubicación.

“Aunque se han logrado avances significativos en el estudio de la neuroanatomía del pene, la neuroanatomía y la morfología de la vulva siguen estando muy poco investigadas”, admiten los autores, que dicen buscar esclarecer lo que se ha pasado por alto, se ha malinterpretado o se ha ignorado deliberadamente.

Fuente: Deutsche Welle.