19 de mayo de 2026

Compartir toallas, esponjas o el “mismo jabón para todo” parece inofensivo en pareja. Pero esos gestos íntimos pueden cambiar el equilibrio del pH y del microbioma, y traducirse en picazón, olor, irritación o malestar sexual.

Una libido alta no siempre es “más ganas”: a veces es el cuerpo buscando bajar tensión. Diferenciar deseo genuino de impulso ansioso puede evitar culpas, conflictos de pareja y sexo que, en lugar de calmar, deja más inquietud.

El gobierno tailandés reforzará la vigilancia turística tras incidentes sexuales en Phuket, afectando la imagen del país. Dos turistas enfrentan la expulsión del país, mientras un esfuerzo mayor para proteger valores culturales se implementará antes de recibir 33,5 millones de visitantes previstos para este año.

A muchas personas les excita el encuentro pero les incomoda “ser vistas”. Apagar la luz puede dar alivio momentáneo, pero no construye seguridad. Qué dice la ciencia sobre la vergüenza corporal y cómo fortalecer la confianza en pareja.

¿La barba “ensucia” el sexo oral o es un miedo exagerado? La evidencia habla de microbioma, higiene y piel sensible más que de terror bacteriano. Y, en pareja, el tema suele tocar algo más íntimo: confianza, cuidado y comunicación.

Sentir mucho deseo no es, por sí solo, un problema. Pero cuando el sexo deja de ser elección y se vuelve urgencia, culpa o conflicto, aparecen preguntas difíciles. Por eso la ciencia abandonó el término “ninfomanía” y afinó el lenguaje.