Washington bloquea venta del fabricante neerlandés Lumileds a China por seguridad

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La Haya, 20 abr (EFE).- Estados Unidos ha bloqueado la adquisición del fabricante neerlandés de iluminación LED Lumileds por parte del grupo chino Sanan Optoelectronics al considerar que la operación supone riesgos para la seguridad nacional.

El veto fue impuesto por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS), organismo encargado de supervisar las inversiones extranjeras en empresas estadounidenses, que concluyó que la compra supondría riesgos “inaceptables” de seguridad, que no fueron detallados, recoge este lunes la prensa neerlandesa.

Lumileds, uno de los mayores productores mundiales de iluminación LED y antigua filial del grupo neerlandés Philips, atraviesa dificultades financieras desde hace varios años.

Actualmente en manos de inversores estadounidenses, la compañía había acordado su venta por más de 200 millones de euros a Sanan Optoelectronics, el mayor fabricante chino de microchips para LED, junto con un socio malasio.

Los LED de Lumileds, que tiene su sede en la ciudad neerlandesa de Eindhoven, se encuentran en el flash de los iPhone y en luces de vehículos como Audi, BMW, Ford y Jeep, así como en la iluminación ambiental de grandes aviones de Boeing y Airbus.

Es la segunda vez que Washington frustra la venta de Lumileds a una empresa china: en 2016, las autoridades estadounidenses bloquearon una operación similar por más de 2.000 millones de euros, ante el temor de que tecnología sensible terminara en manos de China.

Tras ese rechazo, Philips vendió la empresa a un consorcio liderado por inversores estadounidenses.

El bloqueo de la operación muestra la creciente sensibilidad de los gobiernos occidentales ante la transferencia de tecnología considerada estratégica, especialmente en el ámbito de los semiconductores, ante una rivalidad económica y geopolítica cada vez más marcada con China.

El año pasado, la gestión del fabricante de chips Nexperia, con sede en la ciudad neerlandesa de Nimega y en manos de un grupo chino, derivó en un conflicto diplomático entre Países Bajos y China, después de que el Gobierno neerlandés interviniera la empresa para evitar la transferencia de propiedad intelectual.

Las tensiones diplomáticas entre la Unión Europea y China, causadas por la intervención neerlandesa en Nexperia, provocaron represalias por parte de Pekín y amenazaron con problemas importantes de suministro.

El propio Sanan Optoelectronics también atraviesa dificultades financieras, después de que el fundador y principal accionista de la compañía china, Lin Xiucheng, fuera detenido en China en circunstancias que no han sido aclaradas, mientras que las autoridades también investigan a su yerno y alto directivo, Lin Kechuang.