El caso fue publicado el martes por el Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou (este) y recogido este jueves por la agencia estatal Xinhua, en vísperas del Día internacional de los Trabajadores, que se celebra el 1 de mayo.
Según el expediente, el trabajador, de apellido Zhou, fue contratado en noviembre de 2022 como supervisor de control de calidad con funciones vinculadas a garantizar la precisión de modelos de IA, como el filtrado de contenidos.
Su puesto fue posteriormente sustituido por sistemas de inteligencia artificial, tras lo cual la empresa intentó reasignarlo a un cargo inferior con una reducción salarial.
Ante su negativa, la compañía rescindió su contrato y, alegando una reestructuración interna, le ofreció una compensación de 311.695 yuanes (unos 45.500 dólares o 39.000 euros), cantidad que el empleado impugnó al considerar insuficiente.
El tribunal falló en contra de la empresa y confirmó la decisión de una instancia inferior, que ya había declarado ilegal el despido.
En la resolución, el órgano judicial concluyó que el uso de IA no puede considerarse un "cambio importante en las circunstancias objetivas", como defendía la compañía, ya que este supuesto se limita a casos como reubicaciones o fusiones empresariales.
Asimismo, consideró que la oferta de un puesto alternativo con un salario significativamente inferior no constituía una reasignación razonable del trabajador.
El abogado Wang Xuyang señaló que la sentencia subraya que, aunque las empresas pueden beneficiarse de la inteligencia artificial, deben asumir responsabilidades sociales y no pueden justificar automáticamente despidos por su implementación, según Xinhua.
Disputas similares han generado gran atención en un contexto en el que China busca equilibrar la estabilidad del empleo, la protección de los derechos laborales y la aceleración de la aplicación de la IA en la industria.
En diciembre del año pasado, la Oficina Municipal de Recursos Humanos y Seguridad Social de Pekín presentó un conflicto por desplazamiento laboral debido a la IA en el que estaba implicado un recopilador de datos cartográficos y en el que también se determinó que la sustitución por IA no valida un despido.
