Una astronauta hongkonesa, un año en órbita y experimentos lunares marcan la Shenzhou-23

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Centro de lanzamiento de Jiuquan (China), 23 may (EFE).- China lanzará este domingo la misión tripulada Shenzhou-23 hacia la estación espacial Tiangong, una expedición que relevará a la actual tripulación en órbita y continuará las actividades científicas y operativas del programa espacial chino.

La nave despegará a las 23:08 hora de Pekín (15:08 GMT) desde el centro de Jiuquan y estará marcada por varios hitos, entre ellos el viaje de la primera astronauta procedente de Hong Kong y el primer experimento del programa espacial tripulado chino para mantener a uno de sus integrantes durante un año en órbita.

Estas son cinco claves de una misión que refleja la nueva fase de la estación espacial china:

La misión marcará la primera participación de una astronauta procedente de Hong Kong en un vuelo espacial tripulado chino.

Lai Ka-ying, especialista de carga útil y antigua superintendente de la Policía hongkonesa, será además la primera integrante del cuarto lote de astronautas chinos en viajar al espacio.

La incorporación de Hong Kong no se limita a la presencia de una astronauta. Zhang Jingbo, portavoz del programa espacial tripulado chino, aseguró este sábado que la comunidad científica hongkonesa se ha "integrado activamente en el desarrollo general" del programa espacial nacional.

Señaló que la nave Tianzhou-10 transportó una carga útil desarrollada por universidades hongkonesas para detectar emisiones de gases de efecto invernadero.

Por su parte, Wu Bin, subdirector del sistema de astronautas del Centro de Investigación y Entrenamiento de Astronautas de China, destacó además que, aunque "las responsabilidades están divididas", la tripulación funciona como un único equipo para maximizar las capacidades del grupo.

La Shenzhou-23 incluirá el primer experimento anual del programa espacial tripulado chino, concebido para recopilar datos sobre vuelos de larga duración, reforzar los sistemas médicos en órbita y ampliar la experiencia operativa.

Zhou Yaqiang, ingeniero jefe de la Agencia Espacial de Misiones Tripuladas de China (AEMT), subrayó que una misión anual "no es simplemente la suma de dos misiones de seis meses" y advirtió de riesgos "mucho mayores", especialmente en ámbitos como la salud, el rendimiento operativo y la seguridad.

Además, el astronauta que finalmente realice la prueba convivirá con dos tripulaciones distintas durante los relevos en órbita, un factor que, según explicó, obligó a reforzar la preparación psicológica, la resistencia física y la respuesta ante emergencias.

Las autoridades señalaron que la identidad del astronauta encargado de la prueba se decidirá más adelante en función del desarrollo de la misión.

La misión, séptima tripulada durante la fase de aplicación y desarrollo de Tiangong y cuadragésima del programa espacial tripulado chino, llevará a cabo más cien proyectos científicos relacionados con ciencias de la vida, materiales, medicina espacial y nuevas tecnologías.

Según Zhang, entre ellos figuran investigaciones con embriones de pez cebra, ratón y células madre, además de pruebas con nuevos materiales y sistemas energéticos.

La tripulación realizará asimismo actividades extravehiculares, operaciones de transferencia de carga y tareas de instalación y recuperación de equipos externos para seguir ampliando, en palabras de Zhang, los beneficios "integrales" de la estación.

La Shenzhou-23 despegará pocos meses después de la primera misión de emergencia del programa espacial tripulado chino, activada tras detectarse posibles daños provocados por basura espacial en una nave en órbita y que puso a prueba el sistema de respuesta ante contingencias.

De acuerdo con Zhou, aquella experiencia permitió comprender mejor el entorno de basura espacial y las necesidades de protección de las naves.

La actual tripulación de la Shenzhou-21, que lleva 203 días en órbita, realizó durante su estancia tres actividades extravehiculares, incluida la instalación de dispositivos de protección frente a basura espacial.

La Shenzhou-23 incorpora además mejoras específicas, entre ellas ajustes en la protección de las ventanas frente a impactos.

Aunque la misión tendrá como destino la estación espacial Tiangong, varias tecnologías asociadas a la Shenzhou-23 forman parte de la preparación de proyectos como el de llevar astronautas a la Luna antes de 2030.

Zhou señaló que la Shenzhou-23 y la recientemente lanzada Tianzhou-10 incorporan proyectos de verificación vinculados a tecnologías clave para futuras misiones lunares.

China ha realizado además recientemente pruebas del cohete Larga Marcha-10, la nave Mengzhou y el módulo lunar Lanyue como parte de su preparación para un alunizaje antes de 2030.

La misión llega además tras el regreso de Artemis II, con la que Estados Unidos volvió a enviar astronautas al entorno lunar por primera vez en más de medio siglo, mientras China mantiene su objetivo de realizar un alunizaje tripulado antes de 2030.