En el segundo trimestre de su ejercicio, HPE registró un beneficio de 595 millones de dólares, revirtiendo las pérdidas de 1.079 millones del mismo tramo de 2025, y elevó su facturación un 40 %, hasta 10.700 millones, lo que supone un récord para la empresa, según un comunicado.
La mayor parte de los ingresos procedieron del segmento 'Nube e IA': 7.700 millones, un 23 % más interanual, pero destacó el crecimiento del segmento de 'Redes', del 148 %, hasta los 2.700 millones, propulsado por los centros de datos, que aumentaron las ventas un 233 %.
El consejero delegado de HPE, el argentino-estadounidense Antonio Neri, declaró en la nota que HPE experimentó una "rentabilidad más alta de la esperada" y señaló que sus clientes "siguen invirtiendo en la modernización de infraestructura y escalando la IA".
La empresa elevó sus pronósticos de negocio para este ejercicio y presentó "un marco de crecimiento financiero para 2027", lo que encendió los ánimos de los analistas.
HPE elevó su previsión de crecimiento de facturación anual hasta el 29-33 %, con especial foco en el segmento 'Redes', y presentó pronósticos también para 2027, con previsión de crecimiento del 8-12 % respecto a este año, lo que fue muy bien recibido en Wall Street.
La fuerte subida de cotización en las operaciones post cierre apunta a que mañana tendrá una buena sesión.
HPE, con sede en Houston (Texas), es una escisión de Hewlett Packard centrada en los servicios a empresas, mientras que la compañía original, conocida oficialmente como HP Inc., mantiene su sede en San José (California) y los populares negocios de ordenadores e impresoras.
La fuerte reacción bursátil a los resultados y pronósticos de HPE se produce después de otros movimientos similares en las últimas semanas, como los de Dell y Snowflake, que se dispararon también por encima del 30 % solo en una jornada al ser beneficiarias del 'boom' de la IA.
